Tim Bray describió el despido de manifestantes a fines de marzo como «la evidencia de una vena de toxicidad que recorre la cultura de la compañía».
Los trabajadores despedidos habían criticado a Amazon por no hacer lo suficiente para proteger al personal de sus almacenes contra el virus.
Amazon declinó comentar sobre este tema en particular, aunque anteriormente ha defendido sus acciones.
Bray, ingeniero sénior de Amazon Web Services y con rango de vicepresidente, anunció su renuncia en su cuenta de Twitter este lunes, y explicó en su blog personal, Ongoing, por qué dejó la empresa donde trabajó durante cinco años.
Bray dijo que Amazon también despidió al personal que organizó otra protesta y que se manifestó en contra de la compañía por cuestiones climáticas.
«En ese momento, colapsé», escribió, y agregó que primero planteó sus preocupaciones internamente.
«Hecho esto, seguir siendo un [vicepresidente] de Amazon habría significado, en efecto, suscribir las acciones que despreciaba. Así que renuncié», expuso.
Bray dijo que trabajar en la firma había sido «una diversión gratificante» y que su decisión le costará económicamente.
«Con los salarios de alta tecnología y las concesiones de acciones, esto probablemente me costará más de un millón (antes de impuestos) de dólares, sin mencionar el mejor trabajo que he tenido, y el trabajar con personas terriblemente buenas. Así que estoy bastante triste», escribió.
«Despedir a los denunciantes no es solo un efecto secundario de las fuerzas macroeconómicas, ni es intrínseco a la función del mercado libre.
«Es evidencia de una vena de toxicidad que recorre la cultura de la compañía. Elijo no servir ni beber ese veneno», señaló.
