Un espía ruso intentó infiltrarse en la Corte Penal Internacional (CPI), según el servicio de seguridad de Holanda.

El hombre usó el nombre de Viktor Muller Ferreira y fingió ser brasileño, pero se le negó la entrada cuando llegó a Holanda para trabajar.

Las autoridades señalan que su verdadero nombre es Sergey Vladimirovich Cherkasov y que es un espía del GRU, siglas del servicio de inteligencia militar ruso.

Se dice que el hombre pasó años construyendo una identidad falsa, antes de solicitar una pasantía en la CPI en La Haya.

La agencia de seguridad holandesa, AIVD, dijo que si el espía hubiera tenido éxito en asumir el cargo e infiltrarse en la organización, podría haber causado verdadero daño.

«La amenaza que representa este oficial de inteligencia se considera potencialmente muy alta», afirmó AIVD en un comunicado.

Para quienes lo conocían, Viktor Muller Ferreira era un brasileño interesado en asuntos internacionales. Pero en realidad, aseguró el AIVD, era un tipo particular de espía ruso conocido como «ilegal».

La inteligencia rusa usa ese término para diferenciar a esos oficiales de los espías «legales» que se hacen pasar por diplomáticos encubiertos.