La intención era crear un pollo de muslos y pechugas enormes, con capas y capas de carne, capaz de alimentar a toda una familia por un costo mínimo.
En 1946, al final de la Segunda Guerra Mundial, el gobierno de EE.UU. se unió a una empresa para establecer un concurso que cambió la industria avícola a nivel mundial para siempre.
El Chicken of Tomorrow Contest (el Concurso del Pollo del Mañana) invitaba a granjeros y criadores de todo el país a desarrollar, a través de selección genética, un pollo de engorde con la capacidad de crecer más rápido y que también tuviese la mejor calidad de carne posible.
«Con la competencia se querían producir aves que pudieran ganar masa muscular rápidamente y que se pudiesen sacrificar a una temprana edad», explica a BBC Mundo Richard Thomas, experto en arqueología de las aves de la Universidad de Leicester, Reino Unido.
El país norteamericano buscaba atender la alta demanda de proteínas producto del boom de nacimientos de la época. Además, el conflicto bélico había provocado un racionamiento de carnes rojas, que eran destinadas a alimentar a los soldados en el frente.
Pero en aquel entonces, el pollo no era más que un animal escuálido, que se criaba mayormente para producir huevos y tardaba unos cuatro meses en crecer.
En poco más de medio siglo, según un estudio de la Universidad de Alberta publicado en 2014, el tamaño promedio de un pollo de engorde aumentó en un 400%.
Martin Zuidhof, uno de los autores de la investigación, confirmó que lo que sucedió en la competencia influyó en el desarrollo del ave que comemos actualmente.
«El sueño americano era tener un pollo en cada olla, que todo el mundo fuera feliz. Ese era el motivo [de desarrollar el pollo]», sostuvo el doctor en Ciencia Animal.
«Fue con esta competencia en la década de 1940 que los primeros pollos de engorde o pollos manufacturados, por decirlo de alguna manera, fueron generados», señala el profesor Thomas a BBC Mundo.
Ahora este animal, afirma Zuidhof, alcanza el periodo «ideal» para ser sacrificado en 4 o 5 semanasfrente alos cuatro meses de antes del concurso.
Y su precio, según un artículo de la publicación The Economist, se redujo en un 47% de 1960 a 2019.
Actualmente, el precio del pollo en EE.UU. es de US$1,92 la libra (medio kilo), mientras que 59 años antes valía el equivalente a US$3,63 (ajustado por inflación).
El certamen, junto con los métodos de producción industrial y posterior desarrollo tecnológico, ayudó a que esta carne se transformara en un producto accesible para cientos de millones de personas.
