Jonas Vingegaard afronta la segunda jornada pirenaica con más de dos minutos de ventaja sobre Tadej Pogacar, campeón de las dos últimas ediciones de la ‘Grande Boucle’. Pocos cambios en clave general. Jonas Vingegaard golpea el Tour de Francia y solo cede con Tadej Pogacar la bonificación de la línea de meta. Tiene que resistir dos etapas más, Hautacam y la contrarreloj. Por detrás, Thomas ha dado un paso de gigante a cerrar el podio de París. Y en clave españoles, Enric Mas vuelve al top-10 de la clasificación general de la carrera. Queda mucho y poco Tour a la vez.
Para empezar, estamos ante el segundo plato de los Pirineos. La corta, nerviosa y especial jornada que llevará a los ciclistas entre Saint-Gaudens y Peyragues. Con cuatro puertos de toda la vida en la ‘Grande Boucle’: Aspin (1ª, 12km al 6,5%), Hourquette d’Ancizan (2ª, 8,2km al 5,1%), Val Louron (1ª, 10,7km al 6,8%) y el final en Peyragudes (1ª, 8km al 7,8%). Un cóctel espectacular y conocido por la mayor parte del pelotón internacional.
A estas alturas de Tour llegamos con el férreo liderato de Jonas Vingegaard desde que lo consiguiese en la durísima etapa con final en el Granon. Allí, el Jumbo desarboló a Pogacar y su UAE, y dio el gran golpe en las míticas carreteras ochenteras. A partir de ahí, amarillo sin fisuras. Contra los intentos de Pogacar, como los de ayer desde más de 50 de meta, tanto subiendo como bajando Lers. En Peguere, no se movería.
Lo tendrá complicado Pogacar. Más cuando ha trascendido la baja de su mejor gregario, Rafal Majka. De una forma tonta, pues el polaco se lesionó subiendo y no ha podido soportar el dolor calentando en la previa a la jornada. Así las cosas, será algo épico y de mayor categoría. Pero es Pogacar, y él sabe que tiene argumentos para creer. También habrá que vigilar al durísimo Thomas, a las esperanzas galas que concentra Gaudu. Y a nuestro Enric Mas, que fue más valiente en la primera jornada pirenaica que en el resto de la ‘Grande Boucle’. Por: Eugenio Muñoz Fernández
