Según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), la inflación acumulada a junio de 2022 corresponde al 9.67%, si lo miramos en un análisis simple comparado con el aumento del salario mínimo que el gobierno decretó, su aumento para el 2022 en un 10.07%, en realidad, les quedaría a las personas para asumir la variación de precios de agosto a diciembre, solo un 0.4%; entonces, continuando con este análisis, estaríamos en un déficit personal al terminar el año.
A continuación, vamos a revisar las variaciones en algunos productos y servicios de primera necesidad: entre los alimentos más consumidos, poniendo algunos como ejemplo, encontramos la carne de buena calidad, la cual pasó de valer, un kilo de $25.000 a $ 30.000, lo cual da un porcentaje de aumento del 20%; el Arroz en paca de 25 libras, de $35.000 a $43.000, da un acrecentamiento del 22.85%; los huevos doble AA de $12.000 a $14.000, dan una variación del 16.6%; la leche en un empaque de 6 bolsas, de $14.300 a $17.400, diferenciación de 21.67%; la papa criolla de $4.300 a $5.000, subió 16.27%; el plátano pasó por unidad de $800 a $1.000, presentando una diferencia del 25%.
Todo lo anterior, jalonado por el aumento en los precios de los productos necesarios para la producción agropecuaria como son los fertilizantes, estos, subieron un 51.56%; los fungicidas incrementaron 49.40%; insecticidas aumentaron el 45.51% y, coadyuvantes, con subidas del 43.53%; los arrendamientos, aumentaron en 5.62%; razón por la cual, no entendemos en que se basa el DANE para decir que el índice de precios al consumidor, entre lo corrido de enero a junio de 2022, corresponde a un 9.67%.
Otra situación a tener presente, es que las personas que ganan más de un salario mínimo y trabajan en una empresa privada, no hay nada que obligue a las mismas a realizarles un aumento en el sueldo, los cuales se van a ver más perjudicados al no ser ajustada su capacidad adquisitiva.
Es de vincular en esta misma columna que, parte sustancial de la inflación que viene sufriendo el país, se debe también al aumento de la cotización del precio del dólar en el mercado que pasó de $3.981 pesos al 01 de enero de 2022, a $4.453 pesos al 22 de julio, lo que representa un aumento de $472. Todo esto, debido principalmente a un aumento de la tasa de interés de la “reserva fiscal estadounidense”, la crisis logística, la guerra de Ucrania y el miedo a la recesión global para el 2023, ocasionando que no solo en Colombia, sino a nivel mundial, se presente el alza del dólar; es aquí donde se debe expresar que, el valor de muchos productos, dependen del precio del dólar y para ello, citaremos los siguientes:
-El pan que está realizado con harina de trigo importada.
-Los huevos y el pollo debido a que el concentrado se está realizando de maíz y soya importados.
-Los electrodomésticos como televisores, neveras, estufas entre otros.
-Los productos enlatados con productos de mar y río, ya que muchos llegan del exterior y los precios están ligados al dólar. Esto hablando de algunos productos que hacen parte del consumo familiar. Igualmente se incide en los licores importados cuyo impacto de la moneda extranjera, es total al no tener en su producción componentes nacionales.
Entonces, vemos que la ONU, expresa que la frágil recuperación de la crisis de la pandemia del COVID 19 y los efectos de la guerra en UCRANIA, llevan a reducir las expectativas de crecimiento para este año en un 3.1%, casi un punto porcentual por debajo de las expectativas previstas para el 2022 que eran del 4%.
Por: Oscar Andrés Marín A.
