Manizales, 3 de septiembre de 2022. Este es el inicio de un Diálogo Regional.

El Diálogo Regional es un proceso, por medio del cual lo que buscamos es que una región, consensuadamente o hasta el máximo del consenso posible, pueda construir, pueda visualizar qué es lo que quiere en los próximos cuatro años de esta región.

Lo que vamos a hacer, para ponerlo en términos concretos y así las palabras no gusten a ciertos sectores de la sociedad, es desatar una movilización social para participar territorio por territorio en la construcción de una ley: la ley del Plan Nacional de Desarrollo, en donde, por orden constitucional, se inscriben todos los proyectos con su valor, para ser beneficiados por los presupuestos en los próximos cuatro años.

Es decir, proyecto que no esté en el Plan Nacional de Desarrollo no va a existir en los próximos cuatro años, eso es lo que ordena la ley y así es como se hacen los presupuestos, dependen del Plan de Desarrollo y el Plan de Desarrollo depende de una ley y de un programa de gobierno, por el cual votó la ciudadanía.

¿Qué es lo que entonces queremos hacer? Que ese programa de Gobierno, votado mayoritariamente por la población colombiana, pueda enriquecerse, y enriquecerse no es retóricamente, no es con unos discursos, sino enriquecerse con los proyectos claves, que tras una visión del desarrollo que se quiere de una región, introduzca la sociedad misma del territorio: no Petro, no los ministros, no los congresistas, sino el pueblo del territorio.

Construir entre todos

Sigo hilando este discurso. Invito, entonces, a la sociedad caldense y a la sociedad manizalita, específicamente en esta ciudad, a construir un proceso de tres meses de diálogos, diversos, de todos los sectores, políticos, sociales, sexuales, económicos, rurales y urbanos para establecer los ejes fundamentales que se quiera hacer en los próximos cuatro años en esta sociedad, en este territorio por el Gobierno Nacional y por ustedes.

Aquí habría, entonces, un aspecto fundamental, porque hemos recibido la presión, porque así es como se hace la política en Colombia, porque así ha sido la tradición, se nos ha querido hacer ver que el proyecto fundamental, que tiene el consenso de la sociedad caldense, es el aeropuerto en Palestina.

Ese tema no lo voy a solucionar hoy, ese tema, en realidad, no lo voy a decidir yo, lo van a decidir ustedes.

Como todo buen economista, y buen economista es el que hace –por ejemplo– las cuentas de la casa, sabe, hombre o mujer, que el recurso tiene un límite, que no tenemos dinero para todo, es más, estamos en afujías, porque nos dejaron un déficit fiscal de 8% del valor de toda la economía, es un hueco de 80 billones de pesos, entre los ingresos del Estado y los gastos que hace el Estado.

Entonces, estamos ante una limitación y esa limitación provoca que hay que priorizar, es decir, que no lo podemos hacer todo y, entonces, tenemos que hacer lo más importante. La gran pregunta es: ¿Qué son los proyectos más importantes para el departamento de Caldas y para la sociedad caldense?

Esa es la discusión a la que invito, a que, en asambleas, a través de la prensa, a través de la radio, a través de este tipo de foros, a través de la movilización social, expresemos y lleguemos a un acuerdo.

No entre ustedes y el Gobierno, sino entre ustedes mismos, porque la diversidad está en la propia sociedad caldense, que tiene diferentes visiones de lo que quisiera fuese su territorio ¿Es el aeropuerto o son otros proyectos? decídanlo ustedes.

Desde la perspectiva, y esto tiene que ver con el programa de Gobierno por el cual 11 millones y medio de personas votaron, la potencia mundial de la vida, nosotros aquí ya nos hemos comprometido con unos propósitos que surgieron en la campaña y que al final están en el programa de Gobierno.

Y quisiéramos constatar si en ese diálogo regional tienen pertinencia ante la sociedad caldense.

El ‘Cerebro de Colombia’

Cuando hablamos del ‘Cerebro de Colombia’, que lo dije en un discurso, creo que también llovió esa vez, chaparrón, yo sí me mojé ¿cómo qué no? Ahora, que tengo gripa terrible también me mojé, así que espero que podamos continuar en la oficina la semana entrante.

El ‘Cerebro de Colombia’ ¿qué significa? La referencia indudablemente hace es a la educación, es referente a la educación.

Pero aquí hubiera sido interesante plantearnos qué tiene que ver la educación, por ejemplo, con el transporte, por ejemplo con la vivienda, nosotros no le llamamos vivienda sino hábitat, y resulta que si queremos, y alguien lo dijo aquí lo planteó muy bien, si queremos que Manizales sea el ‘Cerebro de Colombia’ tiene que haber un urbanismo para eso. No es simplemente una universidad, es la capacidad de crear del cerebro humano y la capacidad colectiva, porque no es de una sola persona, de crear, por parte del cerebro humano, implica varias condiciones.

En general un cerebro humano no crea si tiene hambre, en general no se puede crear si se vive bajo el estrés, que llaman los gringos, si se vive bajo la presión permanente del cómo sobrevivir al otro día, si se tiene hijos peor, si la ciudad está llena de humo, si moverse de un lugar a otro, y no es tanto el problema de Manizales pero sí de otras ciudades, terminamos horas en un bus o en una congestión quienes prefieren manejar el carro particular, o la ciudad es cemento gris por donde se mire, miro por allá y cemento y para allá cemento y para allá cemento.

¿Qué le pasa a mi cerebro?, no crea, cuando no hay cultura, cuando se prende la emisora y no sale por ahí sino esperpentos, no voy a decir de qué porque si me meto en un lío, destrucciones culturales. Cuando el mundo se va volviendo de tal manera que crear se vuelve imposible, que pensar, no solamente en cómo se hace un verso o cómo se construye un cuadro, qué colores lleva o cómo se hace una novela, sino cómo hago para hacer un algoritmo, para hacer una programación en un computador, desde la sensibilidad hasta la ciencia exacta y básica no se puede construir si no hay un hábitat.

Entonces, en este primer punto del hábitat, pues que ideas expresaron aquí y hay avances, la idea de que esta ciudad sea una ciudad sostenible es clave para que sea una sociedad del conocimiento. Sostenible significa, claro que haya árboles, que haya oxígeno; sostenible significa que el transporte no contamine, que sea cero emisiones, si una ciudad es cero emisiones muchas de las personas que quisieran enseñar, habiendo pasado en su vida por experiencias de acumulado de conocimiento muy importante, les gustaría quedarse a vivir ahí y enseñarle a la juventud.

Y entonces podríamos ir elevando eso que Alejandro (Gaviria, Ministro de Educación) llama educación de calidad, el conglomerado de profesores y profesoras más capaz que pudiéramos encontrar en el territorio colombiano, porque se prepara, porque es el de aquí, porque es el que viene, de afuera si es posible, pero que puede todo crear porque la sociedad, porque la ciudad es convivial, sostenible, porque puede mostrarle al mundo formas de hábitat que son las propias del siglo XXI y son las que se necesitan para que la humanidad pueda permanecer viva en el planeta.

Por eso, los cables, quizás el primero que hizo, creo que es esta torre, el primero que pensó en el cable no estaba pensando en la sostenibilidad, estaba pensando en cómo ir hasta el río, pero precursores que fueron al ser el mecanismo eléctrico, si la fuente de la energía eléctrica es limpia, y aquí el tema de la transición energética que comenzó este foro por ahí, al ser así el cable es sostenible como medio de movilidad.

Y como no son muchas las ciudades que gozan del cable, hasta donde yo sé Manizales la más extendida, Medellín y Bogotá que tiene uno, no sé si hay otra ciudad por ahí, Pereira, ah bueno ya me olvidaba ahí me van a corchar ahora, pues este es un modelo que yo quiero impulsar, más propicio para ciudades en pendientes, pero queremos, queremos meterle un dinero del presupuesto para hacer cables en la ciudad de Manizales.

El diseño de la Alcaldía que es un acumulado, lo vamos a respetar. La ciudad ya ha hecho un esfuerzo de planificación, el diamante, le llaman. El diamante rodea toda la, llamémosla, ciudad universitaria. Permite que un estudiante pueda trasladarse a los centros de estudio de manera limpia, desde el punto de vista de las energías que se consumen.

La crisis climática

Obviamente, si es un sistema integrado de transporte público que implica que, los buses, que los taxis, que la bicicleta, tengan energías limpias; bicicleta que, quizás, aquí tengan que tener motor asistido, todo eso hace, si le sumamos árboles, si le sumamos espacio público, si le sumamos cultura en la calle, viva y condensada en materiales; si le sumamos el que se pueda disminuir la desigualdad social en la ciudad a través, y este es un tema clave también aquí lo expresaron; si las ciudades de pendientes, si la ciudad está entre montañas, que tienen quebradas, es altamente riesgosa en la crisis climática.

Esto que estamos sintiendo, que en estos meses en toda Colombia va a ser intenso, vamos a tener una oleada invernal, que sumado al acumulado de aguas que ya traemos desde el año pasado, va a provocar el peor episodio de lluvias y de agua de la historia reciente de Colombia, peor que el del año 2010.

Eso se llama crisis climática, porque si nos asomamos a Europa, allá estaban padeciendo por sequías y en Estados Unidos, también, se les secaron los grandes ríos y, ahora, van a padecer es de fríos intensos y peor, porque la guerra les quitó el gas.

Nosotros aquí vamos a padecer de inundaciones y, ojo, de movimientos en masa que llamamos, que son los desgarrones de las montañas por el flujo de las quebradas y el aumento del agua corriendo entre ellas. Aquí hay un mapa de riesgo, ojalá, esté bien hecho.

Tres mil familias están en alto riesgo, como siempre ocurre, las familias en alto riesgo son las más pobres. Entonces, con la Ministra de Vivienda y Hábitat (Catalina Velasco), llamémoslo, lo que primero hay que priorizar es la reubicación de las familias en alto riesgo. Que es lo que ya habíamos dicho en un Consejo de Ministros.

La crisis climática, que es crisis, también es una oportunidad de rehacer las ciudades y los campos, para que los campos puedan ser más seguros desde el punto de vista climático, hay que hacer una reforma agraria; para que las ciudades puedan ser más seguras desde el punto de vista climático, prácticamente hay que lograr una reubicación de la población pobre, de tal manera que se convierte en una oportunidad para superar pobreza si se hace bien.

Si es por autoconstrucción, si las comunidades se organizan en asociaciones de vivienda, si tienen el soporte técnico del Estado, si eso es eficaz, si no hay corrupción podemos lograr, rápidamente, construcción de hábitat sostenible e igualitario.

La misión de construir una ciudad de vanguardia

La construcción del hábitat sostenible, convivial con la naturaleza, en este siglo, de lo cual Manizales debe ser vanguardia, yo les propongo, lo discutirán ustedes en el proceso de diálogo regional, que esto sea como una misión, parodiando una famosa economista ahora, una misión que conjugue el Estado, los sectores privados, el pueblo mismo en un objetivo común que es: ‘Manizales Cerebro de Colombia’.

Pero, ‘Manizales Cerebro de Colombia’ es todo este tipo de actividades públicas y privadas que permitan tener una sociedad, una ciudad, en la vanguardia urbanística del siglo XXI.

Esas discusiones tenemos que adelantarlas porque, lamentablemente, nuestra clase política tradicional piensa las ciudades de manera diferente a ciudades sostenibles. La han pensado más bien en términos de especulación inmobiliaria.

Entonces, cómo hago desde el Estado una obra pública que me enriquezca, porque tengo la finca ahí cerca. O intensivos, intensivos no tanto en el cemento, sino que, el cemento les lleva a que sean intensivos en contratos, porque del contrato es de donde sacan el CVY (Cómo Voy Yo).

Aquí la gracia es que sea la comunidad misma la que pueda ayudarnos, no solamente a planificar, no solamente a clarificar qué queremos, sino, también, a construir. Por eso, el camino vecinal se puede construir con la comunidad, el barrio se puede construir con la comunidad y, en conjunto, cada ladrillo, si es que es ladrillo o guadua, si es que es guadua, cada aporte va hacia un propósito, una misión: la de lograr que Manizales sea en realidad el ‘Cerebro de Colombia’.

Y, obviamente, eso implica explícitamente la educación. Que Alejandro aquí mencionó. Lo que estamos proponiendo en el fondo es que la educación sea el eje central del desarrollo de Manizales. Eso es lo que estamos proponiendo.

Pongámoslo ¿por qué? Por la tradición, recogiendo un pasado y un presente, no haciendo tabla rasa. Lo que hemos percibido de Manizales, después de ser la gran capital cafetera, y yo personalmente no me quiero olvidar del café, pero sabiendo que hay ya un vacío alrededor, por ese empuje inicial que tenían estas ciudades, en la zona que hoy es la zona cafetera, porque otras regiones cogieron ese impulso en el sur del país.

Pues la manera de saltar hacia adelante y no de quedarse atrás; la manera no decaer, sino de crecer; la manera de no degradarse, sino de crear futuros, en mi opinión, en el caso de Manizales, es la educación, porque logró y en eso hay que felicitar todos los protagonistas.

–Esto no es un tema de agua. No es covid, ojo, no se vayan a asustar, me tocó hacer el examen–.

Digamos, habría que felicitar a mucha gente, ustedes deben tener esos nombres, que quizás gobernaron, que quizás fueron líderes políticos, que quizás fueron líderes sociales, que fueron, a través de los años, construyendo uno de los mejores sistemas educativos de Colombia.

Tunja, por allá, Bogotá, con la complejidad de ser una enorme ciudad, y Manizales, son la cabeza real de lo que podemos llamar una educación en búsqueda de calidad.

Ser mejor en educación en Colombia no es todavía un gran éxito, porque lamentablemente el sistema educativo colombiano es de los peores del mundo, pero es de aquí donde nos tenemos que agarrar para que todo, como un corcho, suba en toda Colombia.

Por eso, yo creo que aquí, además de extender la cobertura de la educación superior al conjunto del departamento, para eliminar inequidades subregionales que también existen, no solamente hay desigualdades regionales, sino al interior de una región como aquí en Manizales, seguramente ustedes lo verán, hay inequidades al interior del territorio.

Poder lograr que esa cobertura universitaria se pueda expandir al departamento, al mundo rural, al barrio popular de Manizales, que se pueda impartir educación superior en el colegio mismo de secundaria, que se pueda ampliar el preescolar, porque cuando el niño o la niña están entre cero a cinco años es donde se adquiere el amor al saber, sino se adquiere el amor al saber, ese niño y esa niña, en algún momento, se van del colegio.

El amor al saber implica que tengamos un sistema preescolar, que tengamos un sistema de cuidado de la primera infancia en el departamento de Caldas, que sea efectivo, es decir, que podamos cuidar entre el amor, el juego y el juego que hace que el amor sea también hacia el saber, podamos tener el primer escalón en la edad de las gentes, que vaya subiendo hasta que el derecho a la educación superior sea una garantía en todo el departamento de Caldas.

Entonces, si expandir la cobertura, pero que hay un elemento un poco aristocrático, Alejandro, un poco de élite, pero que es necesario, en mi opinión, emprender.

Si ustedes miran las universidades de Colombia, las mejores, siempre dicen Universidad Nacional y Universidad de los Andes, y las ponen en los ranking mundiales, en qué puesto quedan, Alejandro. ¿Cuánto? 300, muy optimista.

Por allá vi una estadística por debajo de los 500.

Lo que no puede pasar en una universidad. Si hubiera sido un experimento científico, que necesitara estabilidad eléctrica, esta universidad se fregó, perdíamos el Nobel de Física, ahí mismo.

Esto, y termino, porque es lo que llamaba, digamos, algo aristocrático, Alejandro, es que hay que lograr, dado que el nivel de nuestras universidades, empezando por las mejores que tenemos, es bajo respecto al mundo, es lograr penetrar en unas universidades, es penetrar en el ranking de las buenas universidades del mundo; yo le llamo a eso universidades de excelencia.

Hay dos caminos, no voy a entrar, hay dos discusiones de eso, si la universidad clásica, digamos que es como el que hemos seguido al estilo Harvard, gringa, o la que aplica en la investigación, en la misma universidad, es decir que conjuga ciencia básica con aplicación tecnológica y el estudiante va, a través de equipos y con la ayuda de la universidad, creando equipos de investigadores que salen de la universidad ya hechos.

Cualquiera que sea el camino, que tenemos que discutirlo con la comunidad estudiantil y profesoral, lo que yo sí veo es la posibilidad de dar unos pasos en lograr que en Manizales, y en algunos otros lugares del país, podamos tener secciones universitarias excelentes, excelsas o de mucha calidad, de tal manera que ellas vayan jalonando todo el resto del sistema universitario hacia arriba.

Eso implica universidades de investigación, no solamente universidades para aprender de memoria, eso implica un estudiantado allí que se pueda construir a partir de construir el saber, no solamente de aprender saber, eso implica un profesorado que, incluso, haya hecho de su vida esa experiencia para poder ir construyendo, en colectivo, secciones en la universidad de excelencia.

Si eso lo lográsemos en Manizales, que no es solo unas islitas, sino que es todo el conjunto de la ciudad, pero con unos centros vibrantes de la cultura, creo que llegaríamos a eso que podíamos llamar en el discurso presidencial la ‘Ciudad Cerebro de Colombia’.

Y eso como un propósito, porque eso no es de la noche a la mañana, esto se construye es en muchos años creo que sería lo que llamaría esa economista una misión: observar el territorio desde otra perspectiva, porque, al hacerlo, no es solamente estudiando, llegando a una universidad, no es solamente sistemas de alojamiento, de los cuales aquí hablaron, que pueden ser públicos y/o privados, los públicos deberían garantizar al de menor recursos vivienda y comida para estudiar, no solamente poder caminar en una calle peatonalizada, bajo los árboles, con los libros debajo de la mano, del brazo, no solamente eso sino poder construir toda una ciudad alrededor de eso, de lo cual la ciudad pueda vivir.

No simplemente el estudiante, el profesor, sino que aquí, en este acumulado de saberes, entonces empiezan a aparecer los barrios que se van llenando de empresas de jóvenes, de viejos que, por ejemplo, hacen programación de computador, que por ejemplo hacen programas, que por ejemplo van construyendo la economía digital.

Eso nos llevaría que la banda ancha en la ciudad de Manizales sea potente, porque hoy el saber va es por la fibra óptica, habría que preguntarle al Alcalde (Carlos Mario Marín) como estamos de banda ancha en Manizales.

Eso significa que toda una economía desde el restaurante, desde el alojamiento, desde los servicios educativos hasta las empresas que se empiezan a congregar, porque hay muchos cerebros en la ciudad cultivados en la ciencia, entonces vamos construyendo ahí sí lo que Duque quería, pero que él creía que se podía hacer era diciendo, no pues, tenemos una economía naranja. Ahí sí podemos construir los ejes del desarrollo económico de vanguardia, los que tienen intensividad de saber y de uso del cerebro humano, que son los que más producen prosperidad y riqueza en las economías del mundo de hoy en Corea, en Japón, en China, en los Estados Unidos y Europa, y ese camino, ese recorrido es el que yo les propongo para Manizales.

La misión de ese recorrido de ser una sociedad del conocimiento y, por tanto, poder construir no solo universidades para el conocimiento sino una economía del conocimiento.

Las economías del conocimiento son economías de la vida y fíjense en cómo, al final, hacer un cable sí tiene una relación muy estrecha con hacer una sede universitaria, con arreglar el colegio INEM, con hacer el diamante, con lograr mejores equidades disminuyendo el riesgo climático en la ciudad, mayor igualdad social en la ciudad sí tiene que ver con el propósito que estamos proponiendo.

Ahora no tenemos dinero para todo, tenemos dinero para ponerlo en lo que más podría jalonar este proceso.

Lo propongo, entonces, como tema de discusión para todo Caldas, para todo Manizales nos metemos en el aeropuerto, no me gustaría decir la palabra ‘o’ pero la plata va quitando el ‘y’, va borrando el ‘y’ y va subrayando el ‘o’ de hacer una ciudad del conocimiento y un departamento que pueda construir una economía del conocimiento.

Bueno, gracias por haberme escuchado. Alistémonos al proceso de diálogo regional y nos volveremos a ver en la próxima, ojalá no nos llueva en ese momento.

Gracias muy amables. (Fin/gbf/mpp/ada/dlg/pm/for)