Nota: «El presente artículo fue redactado antes de la modificación a las condiciones dadas para la Rama Judicial, mediante acuerdo del 01 de febrero del 2023, en donde se hace extensivo el tiempo en la modalidad de Teletrabajo para algunos servidores públicos. El documento está firmado por el magistrado Aurelio Enrique Rodríguez Guzmán (Presidente del Consejo Superior de la Judicatura) y se adjunta en el presente».
El Descaro del Poder Judicial
Para los próximos días, se estaba amenazando con un paro judicial, si no se les permitía seguir trabajando desde las casa, lo cual es una actitud infame; calificada por abogados y la ciudadanía.
El trabajo en casa sólo se autorizó por el tiempo de pandemia pero jamás de manera definitiva, máxime cuando «todo mundo» está laborando de modo presencial.
Es inaceptable la pretensión de estos funcionarios causando un enorme perjuicio para los juristas y sus clientes, tanto como los inconvenientes con las plataformas a toda hora caídas; la entrega de títulos por alimentos es paquidérmica dada las trabas y que decir de las demandas como la fijación de diligencias, todo un desastre.
En Manizales, el edificio del Palacio de Justicia fue remodelado hace tiempo, allí se invirtieron miles de millones, quedando con un diseño moderno, excelentes servicios y comodidades.
En caso de patrocinarlos en su insólito deseo, rebosaría la copa y la negligencia en el cumplimiento de sus deberes.
Se manifiesta con justa razón que, la virtualidad nunca se implementó de manera permanente habiendo sido temporal.
Por su parte el rendimiento es deplorable, jamás alcanza el 100% por 100%, lo cual se puede corroborar; en consecuencia tienen la obligación de desempeñarse desde sus oficinas.
Se espera por lo tanto que el Consejo Seccional de la Judicatura (Sala Administrativa y el Ministro de Justicia), les exija regresar a sus despachos, ya que si se les avala, estarían birlando la justicia dando un pésimo ejemplo a la sociedad.
En ese evento, las demás entidades estatales del orden nacional como departamental, tendrían igual derecho. Nos imaginamos la hecatombe que se produciría si los bancos, notarías, fábricas y empresas también se sumarán.
Los hogares no son sitios de trabajo salvo algunas excepciones transitorias.
Las adecuaciones como la destinación del palacio, es exclusiva para tal fin y si es abandonado, ¿Qué otro uso le darían tanto como a las instalaciones de los juzgados penales?… esto, si continúan en rebeldía pretendiendo hacer lo que les da la gana sin Dios y sin Ley.
Por: Álvaro Alzate Ussma
Abogado y Periodista



