En la actualidad, cuando se ha trabajado tanto en la defensa de la Tauromaquia, resulta irónico el percatarse de lo difícil que es para muchos llegar a ser Matador de Toros y aún más, habiéndolo logrado, destacar y no ser uno más del montón, de ese montón en el que no hay oportunidades, ni contratos, ni fechas.
Para muchos toreros jóvenes es realmente complicado llegar a destacar, y no por falta de talento, valor y ganas, por el contrario, esto se debe a que se les obstaculiza de más en el camino.
Muy difícil le resulta a un joven que pretende ser torero, el que se le invite a ganaderías, permanecer en una escuela taurina, recibir apoyo y ni hablar de que se le anuncie en un Cartel por méritos propios.
En el pasado, se soñaba con llegar a convertirse en Matador de Toros para ser alguien importante, triunfar y ganar dinero, aunado a hacerse de un nombre y sobresalir, ahora por el contrario, es inminente tener una holgada posición económica y estar bien relacionado para cumplir el gran sueño.
No basta ser buen torero, triunfar en todas las plazas, ser triunfador de Seriales de Novilleros, ser reconocido fuera de tu país como Matador de Toros, mostrar valor, entregarse a la profesión, prepararte y correr la legua, si sencillamente no perteneces a cierta élite desde la cual se decide todo.
Esta falta de congruencia es lo que orilla a jóvenes toreros a tomar arriesgadas decisiones, como el tirarse de espontáneo al ruedo durante festejos como lo pudimos ver en la pasada feria de Manizales, donde el presidente de la Unión de Toreros de Colombia (UNDETOC), Guillermo Perla Ruiz, salió en defensa de muchos de sus corporados.
Nos parece un doble discurso el pretender defender la fiesta y poner a la vez tantas trabas a nuestras jóvenes promesas, para poder torear y darse a conocer, si antes no pagan una buena cantidad de dinero, como es común hoy en día que suceda con los novilleros, y hablo con pleno conocimiento de causa.
Otro factor con el que deben enfrentarse los que pretenden ser anunciados en los Carteles importantes tanto de Novilladas como de Corridas de Toros, son los «conocedores», esos que están contra todo y a favor de nada, los que exigen pero que no aportan nada, los que hablan y escriben con un poderío que no se sabe quién se los dé u otorgue, sin enriquecer en nada la labor de los toreros.
Si queremos que la Tauromaquia sobreviva, empresarios, den oportunidad a quién se lo merezca por su desempeño ante el toro y no por intereses alejados de la verdadera vocación taurina.
Ganaderos, abran sus puertas a los jóvenes, pero a todos, no sólo a los que presumen un apellido o un prominente apoderamiento.
Toreros, no les trunquen el camino a quienes vean como amenaza o simplemente a quienes no les aporten según sus intereses.
Prensa Taurina, no utilicemos los medios como verdugos ni como pozo dónde desquitar nuestras frustraciones atacando sin ton, ni son, sin conocimiento, ni tampoco alabemos solamente a los más compartidos.
Afición, exijamos una Fiesta digna, pero apoyemos también a nuestros Toreros, respetemos a quien se pone en la cara del toro. De nada sirve un toro con edad y kilos, si no tiene delante a un Torero y de nada sirve un Torero, si no se le permite estar frente a un toro de verdad.
Gente del toro, apoyemos a nuestros Novilleros, de «todos», de ellos, depende el futuro de la Fiesta más bella. Por: Mario Moreno
