Un extenso listado de enfermedades marcaron la muerte de Enilce del Rosario López Romero, alias La Gata, cuya condena había sido suspendida en 2023 por su delicado estado de salud.
El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) detalló que el fallecimiento de la exempresaria del chance ocurrió a las 12:48 a. m. de este domingo 14 de enero en la Clínica General del Norte, en Barranquilla.
La mujer, quien rondaba los 70 años de edad, tenía más de una docena de patologías base que incluían hipertensión, cardiopatía, desnutrición calórico-proteica, obstrucciones pulmonares e isquemia.
Además, por cuenta de su bajo peso, carencia de masa muscular y desacondicionamiento físico por inmovilidad prolongada a raíz de sus constantes hospitalizaciones, López Romero no podía mantenerse en pie.
La historia de Enilce López y su apodo ‘La Gata’
Enilce del Rosario nació en el seno de una familia humilde de Naranjal, Sucre, pero desde muy joven se fue a vivir a Magangué, Bolívar, donde obtuvo su primer trabajo como empleada doméstica.
Al cabo de un tiempo, cansada de esa labor y con el ímpetu de independizarse, ‘La Gata’ empezó a vender pan y tinto en el Mercado Baracoa, lugar en el que, además, les leía el tarot a los comensales, específicamente el cigarrillo y las líneas de las manos.
Su entrada al mundo del azar ocurrió cuando conoció a Jesús María Villalobos Luna, conocido como ‘El Perro’, con quien trabajó ‘codo a codo’ en una casa de apuestas.
Años después conoció a Héctor Julio Alfonso Pastrana, un policía oriundo de Tena, Boyacá, con quien se casó y logró mejorar su situación económica.
Ejerciendo como prestamista, Enilce López ahorró unos pesos para montar su primer negocio de chance, el cual llamó Apuestas Permanentes El Gato. El negocio se expandió hacia otros municipios del Caribe colombiano.
De hecho, por cuenta del nombre de esa casa de apuestas —posteriormente llamada Unicat—, López Romero empezó a ser conocida como ‘La Gata’.
En la ampliación de su negocio, la mujer tuvo otros establecimientos de chance conocidos como Uniapuestas, Aposucre y Aposmar, en los que contaba más de 20.000 vendedores.
Según la DEA, estos negocios fueron usados por los paramilitares, entre ellos Salvatore Mancuso, para lavar dinero. También se dice que ella y su cónyuge eran cercanos al extinto narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha.
En enero de 2011, Enilce del Rosario fue condenada a 37 años de prisión por su participación en el asesinato de Amaury Fabián Ochoa, perpetrado por paramilitares en el año 2000.
Adicionalmente, en 2014, la Fiscalía General de la Nación aplicó el proceso de extinción de dominio a una serie de bienes de Enilce López y su núcleo familiar avaluados en 500 millones de dólares y ubicados en Cartagena, Corozal, Barranquilla, Santa Marta, Medellín y Magangué. Por: Daniel Bautista
