En un alarmante evento, habitantes de Solita, Solano, Curillo, y Milán, en el departamento de Caquetá, han sido amenazados por un individuo que se identifica como líder de las disidencias de las FARC.
La amenaza específica prohíbe la navegación y tránsito por el río de la región, bajo severas consecuencias, incluyendo ataques a embarcaciones. La intimidación acentúa que nadie debe moverse “hasta nueva orden”.
La advertencia fue comunicada a través de un audio contundente, en el cual la voz del presunto cabecilla advierte sobre graves represalias a quienes desacaten la prohibición. “Todo el que transite por el río se le va a ‘volar plomo’, se les va a quemar los botes, hasta nueva orden que sea listo”, destacó la voz en la grabación.
Este acto de intimidación revela un nuevo episodio de tensión en el Caquetá, región que ha sido escenario de conflicto armado y confrontaciones entre grupos armados y fuerzas del estado. La presencia y acciones de las disidencias de las Farc en esta y otras regiones continúan siendo un desafío significativo para la seguridad y tranquilidad de los habitantes. La restricción impuesta afecta directamente la cotidianidad y economía de las comunidades que dependen del río para transporte y sustento.
Por el momento, no se han reportado acciones por parte de las autoridades locales o nacionales en respuesta a esta amenaza. La situación en Caquetá sigue siendo crítica, demandando atención inmediata para garantizar la seguridad y libertad de movilidad de sus habitantes.
Por su parte, la Coordinación de Derechos Humanos y Paz de la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana (Opiac) ha emitido un comunicado urgentemente solicitando atención institucional para abordar las graves violaciones a la libre movilidad que están enfrentando las comunidades indígenas en el departamento del Caquetá, Colombia. Estas restricciones han sido atribuidas a la presencia y acciones de grupos al margen de la ley en las áreas circundantes a los ríos Caquetá y Orteguaza.
Dentro del mismo comunicado, la organización recalca la necesidad de una intervención inmediata por parte de las autoridades para garantizar la seguridad y el bienestar de los pueblos indígenas afectados, poniendo en relieve la urgencia de la situación y la importancia de salvaguardar los derechos humanos básicos de estas comunidades.
La convocatoria de la Opiac no solo busca aliviar las dificultades actuales que enfrentan las comunidades indígenas del Caquetá sino también instaurar un precedente para la protección de los derechos de los pueblos indígenas dentro del país. Esta petición se alinea con los esfuerzos internacionales para reconocer y actuar contra las violaciones de derechos humanos, en especial aquellas que afectan a comunidades vulnerables.
La situación en el Caquetá es un reflejo de las complicaciones más amplias que enfrentan los pueblos indígenas en Colombia, donde la influencia de grupos armados ilegales continúa siendo una fuente de violencia y opresión. La Opiac y sus representados esperan una respuesta pronta por parte del gobierno colombiano que no solo aborde este incidente específico, sino que también fortalezca las medidas de protección para las comunidades indígenas en el futuro.
El llamado surge en medio de enfrentamientos entre el Estado Mayor Central y la Segunda Marquetalia, dos grupos armados que han intensificado sus acciones en las últimas semanas. Las organizaciones indígenas instan a la Oficina del Alto Comisionado para la Paz a promover negociaciones con estos actores armados y demandan una participación activa de las comunidades indígenas en los diálogos de paz.
Ante las amenazas recibidas, las fuerzas de seguridad del país, incluyendo el Ejército, la Policía, la Armada y la Fuerza Aeroespacial, han respondido incrementando su presencia en la región afectada. Esta medida incluye el refuerzo de soldados y patrullajes tanto por agua como por aire, en un esfuerzo por salvaguardar a las comunidades en riesgo. A pesar de las tensiones, el Estado Mayor Central ha emitido un comunicado negando la organización de un paro armado, mientras que la Segunda Marquetalia aún no se ha pronunciado al respecto.
De hecho, la situación se ha hecho tan complicada que el senador Ariel Ávila denunció los hechos a través de un video en su cuenta de X los hechos. El el post indica que: ”Este es un llamado a las autoridades para hacer presencia en los departamentos del Caquetá, donde se prevén combates en las próximas horas, y en el departamento del Huila, donde las disidencias de Iván Mordisco están citando a la gente en la vereda El Dorado como punto de encuentro”. Por: Mariana Mejía
