Tras el reciente intento de golpe de Estado en Bolivia, el presidente colombiano Gustavo Petro Urrego ha propuesto ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) la creación de una sala especializada en la Corte Interamericana de Derechos Humanos para juzgar a quienes intenten subvertir el orden democrático mediante golpes contra el voto popular. En un mensaje emitido a través de redes sociales, el mandatario colombiano enfatizó el compromiso de América Latina con la democracia y la libertad, rechazando categóricamente cualquier forma de tiranía o dictadura.
Petro también llamó a la resistencia democrática del pueblo boliviano y convocó a toda la región a unirse en defensa de los principios democráticos. La Cancillería de Colombia emitió un comunicado oficial condenando enérgicamente las acciones de unidades militares bolivianas que pusieron en riesgo el orden constitucional en La Paz, subrayando el apoyo solidario hacia el presidente Luis Arce y demandando el restablecimiento del diálogo y el respeto por los derechos humanos como vías para mantener la estabilidad regional.
Estos eventos han generado un llamado urgente a fortalecer los mecanismos internacionales que protejan la democracia y los derechos fundamentales en América Latina, destacando la importancia de la cooperación regional para salvaguardar la paz y el gobierno legítimo en cada país.
