Los huracanes, también conocidos como ciclones tropicales en otras partes del mundo, son fenómenos meteorológicos impresionantes que pueden causar devastación a gran escala. Sin embargo, detrás de su furia, hay un proceso complejo y fascinante de formación.

  1. El Inicio: Ondas Tropicales

La formación de un huracán comienza en los trópicos, donde las condiciones atmosféricas y oceánicas son ideales. Todo empieza con una onda tropical, que es una perturbación en la atmósfera que se desplaza de este a oeste en la zona de convergencia intertropical (ZCIT). Esta zona es un cinturón de baja presión donde convergen los vientos alisios del hemisferio norte y sur, creando una región de clima inestable.

  1. Condiciones Favorables

Para que una onda tropical evolucione hacia un huracán, se necesitan varias condiciones clave:

Temperaturas del Mar Calientes: El agua del océano debe estar a al menos 26,5°C para proporcionar suficiente energía térmica.

Baja Cizalladura del Viento: La cizalladura del viento, que es la variación de la velocidad y dirección del viento con la altura, debe ser baja para permitir que la tormenta se desarrolle verticalmente.

Alta Humedad: El aire debe ser húmedo en la troposfera media para soportar la formación de nubes y precipitaciones.

Distancia del Ecuador: Generalmente, deben formarse al menos a 5 grados de latitud del ecuador para que la fuerza de Coriolis pueda causar la rotación necesaria.

  1. Desarrollo: Depresión Tropical

Si se cumplen las condiciones anteriores, la onda tropical puede organizarse y formar una depresión tropical. En esta etapa, los vientos sostenidos alcanzan entre 37 y 62 km/h y comienzan a girar alrededor de un centro de baja presión.

  1. Intensificación: Tormenta Tropical

Si la depresión tropical continúa ganando fuerza, se convierte en una tormenta tropical cuando los vientos sostenidos alcanzan entre 63 y 118 km/h. En esta fase, la tormenta recibe un nombre y comienza a mostrar la estructura característica de espiral.

  1. La Cima: Huracán

Un huracán se forma cuando los vientos sostenidos superan los 119 km/h. Los huracanes se clasifican en cinco categorías según la escala de Saffir-Simpson, que mide la intensidad del viento:

Categoría 1: 119-153 km/h
Categoría 2: 154-177 km/h
Categoría 3: 178-208 km/h
Categoría 4: 209-251 km/h
Categoría 5: 252 km/h o más

  1. La Estructura del Huracán

Los huracanes tienen una estructura bien definida:

Ojo: El centro del huracán, donde el clima es relativamente tranquilo.
Pared del Ojo: Rodea el ojo y contiene los vientos más fuertes y lluvias más intensas.
Banda de Lluvia: Bandas de nubes y tormentas que giran hacia fuera desde el ojo.

  1. Decadencia

Los huracanes pierden fuerza cuando se mueven sobre aguas más frías o tierra, donde ya no pueden acceder a la energía térmica del océano. Sin embargo, pueden seguir causando daños significativos a medida que se disipan. Con información de NCYT