
Imagen: Los Arrieros/Juan Ruiz
Comentario desde 6:30 CAFÉ: “En la presente edición, hemos decidido brindar un espacio de reflexión en temas de carácter social y cívico, esto, para recordar la importancia del “accionar trabajando unidos por propósitos de región”. La construcción de nuestros territorios, se forja bajo la herencia y sueños de nuestros antepasados”. Agosto 2024.
Manizales, capital del departamento de Caldas, siempre ha tenido un corazón sensible al mejoramiento de las condiciones de vida de quienes hoy incursionan en la continuidad de su historia; una realidad con acciones comunitarias, pero de memoria fragmentada; lo enunciado, considerando que no todos hemos estado a la altura ante el legado, el buen ejemplo para seguir construyendo de manera colectiva nuestros territorios.
Pues gracias a ciudadanos y organizaciones comprometidas, queremos ilustrar la realidad de una herencia, ese valor encomendado por colonos y culturas preexistentes entre asentamientos de arrieros que, con visión de crecimiento, forjaron las bases para el desarrollo de pueblos construidos sobre pilares de unión y tesón de “empresarios agricultores” desde sus orígenes. De esta manera, reconocer que los procesos que conllevan a la fundación de centros poblados, vienen acompañados de voluntad, propósitos e intereses comunes en donde debe existir cooperación de forma constante entre pobladores, en pro de satisfacer necesidades básicas y calidad de vida.
Manizales. Un poco de historia fundacional. Recordemos que las guerras civiles, acompañadas de desplazamientos humanos y un espíritu aventurero, dieron pie a la construcción de posadas, fondas e intercambio de bienes y servicios basadas en estadía, comercialización de carne, tabaco, azúcar, sal, frutas, plantas medicinales, entre otros, a pequeños ejércitos en disputa pertenecientes a los Estados Soberanos del Cauca y Antioquia del siglo XIX, de donde puede tomarse como referente que, grupos familiares en medio de su limitada agricultura, se unieron para sobrevivir e impulsar el centro poblado de Manizales; lo anterior, trajo consigo hechos de carácter económico, político, social y cultural que impactarían el desarrollo o construcción de aldeas dentro de un territorio que goza de privilegios naturales al ubicarse sobre las cordilleras central y occidental de los Andes Suramericanos.
Tal vez, este es el génesis de una historia que “como colcha de retazos”, traería la vertiente de empresarios, inversionistas y campesinos líderes que, entre sus comunidades, incentivarían la realización de acciones en pro del desarrollo, gracias a la figura de los convites, claramente entendida en muchas regiones y definida por la Real Academia de la Lengua Española, como la “acción o efecto de convidar o reunión de trabajadores que prestan servicios a cambio de comida”. Mediante este preámbulo, podemos inferir que, en muchos descendientes del eje cafetero, sin importar el avance tecnológico y la imposición de nuevas prácticas dados los cambios sociales, aún prevalece un espíritu que motiva la cultura ciudadana de un habitante ejemplar.
El Civismo y Algunos Referentes. De igual manera, es posible vislumbrar el civismo en aquellos que se entregan de forma abnegada por sus comunidades en busca de un mejoramiento continuo, muchas veces, sin esperar nada a cambio y, qué decir de la acción social que impacta directa, e indirectamente, el mejoramiento de la calidad de vida de comunidades, ya sea mediante el conocimiento impartido por medio de la lúdica, lo académico, o hechos territoriales “Desde Las Puertas Abiertas”, entendido como uno de los apelativos de Manizales.

| Imagen: Antigua Catedral de Manizales 1.925 – Historia de Colombia |
Referentes Cívicos. La actual Catedral Basílica de Manizales, es una gesta de 115 metros de altura pensada desde la unión de fuerzas vivas, impulsada por el prohombre Alfonso Hoyos Ocampo, sacerdote, de tesón, con entrega total a la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) de Manizales, de la cual fue presidente durante varias ocasiones.
Así mismo, la unión de emprendedores, los convites, las colectas, rifas, bazares, amigos empresarios y hasta la venta de empanadas, cimentaron el camino a la construcción de pilares de una emblemática iglesia consolidada como símbolo de Manizales, Caldas y Colombia. Desafío entre los años de 1926 y 1936, cuando la población rondaba las 81.091 personas según el anuario de Manizales.
De este modo, pudiéramos numerar acciones en donde la construcción de calles, carreteras, obras de arquitectura, vías de comunicación fluviales, pistas de aviación, universidades y otras tantas cosas, fueron promovidas por personas que de verdad transpiraban amor por sus territorios, pues concertaban, daban inicio o manos a la obra y trabajaban incansablemente por el alcance de sus objetivos; triste contraste vemos hoy en día, cuando los intereses son de turbia política, económicos y egoístas. En cuanto a ejemplos de civismo, la región, nos da cuenta de diferentes modelos a seguir, como ya veremos.
Ejemplos de civismo. “Marcha de las Picas y las Palas”. Si nos damos a la tarea de buscar ejemplos inspiradores de civismo, encontraríamos decenas de ellos; no obstante, abriríamos una brecha en el tiempo, porque la mayoría, se encuentran en el pasado, a mayor volumen que en nuestra actualidad; pero bien, vamos a remembrar unos pocos que podrían servir de inspiración.

| Imagen: Niños mirando la pista /Aeropuerto Matecaña |
En el Viejo Caldas, hubo como objetivo construir un buen aeropuerto en la ciudad de Pereira entre los años 1944 y 1946, modelo para ver como en dos años, se pudo proyectar y recibir un vuelo C47, comandado por el capitán Luis Carlos Lodoño Iragorri, el 24 de julio de 1947; este, fue el preámbulo para la apertura al público hacia el año de 1947.
Hasta aquí, un buen ejemplo de grandes propósitos alcanzados en corto tiempo, pero lo mejor de ello, es la manera en que fue construida la obra, la cual documentó la “Marcha de las Picas y las Palas”; ahora, apreciaremos brevemente de que se trató, gracias al aporte de Álvaro Camacho Andrade.

| “Marcha de las Picas y las Palas” 1945 – Álvaro Camacho |
“Marcha de las Picas y las Palas. El Convite Matecaña”. Colonizadores. “La mañana del jueves 28 de junio de 1945, alrededor de 25.000 pereiranos, se aglomeraron en las calles céntricas para marchar y hacer historia; hombres y muchas damas con una herramienta y utensilios de trabajo al hombro. La mayoría de las mujeres y los niños, tenían un ladrillo, una olla, o una jarra con agua o limonada; también, más de cinco mil almuerzos empacados en cajas de cartón; cada persona, gremio o entidad, quería participar de alguna manera. Tal vez el Convite Matecaña, para construir la pista del aeropuerto, fue el que le dio a Pereira el estatus de cívica por naturaleza y ser reconocida a nivel nacional como la ciudad progresista y romántica”. Similar a esta historia, hubo otros convites que coloquialmente son para decir “nos quitamos el sombrero” ante semejante ejemplo de civismo.
Los Colonizadores. Trasladándonos a la ciudad de Manizales, vamos a situarnos sobre la Colina de Chipre, lugar en donde existió el “Lago Aranguito” en honor a Joaquín Arango Restrepo, uno de los primeros colonos; el enunciado espejo de agua y sus terrenos, perteneció a la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) de la capital caldense, ente cívico que siempre motivado por avanzar en la consolidación de los símbolos de ciudad, decidió ceder el lote para la construcción de una de las más bellas esculturas a nivel de la historia regional como lo es el “Monumento a los Colonizadores”.

| Monumento a los Colinazadores/Manizales – Foto: Pixabay |
Lo interesante sobre esta reciente cita, fue ver la iniciativa de una campaña impulsada desde las Organizaciones No Gubernamentales (ONG´S) y entes públicos, quienes promovieron recolectar la mayor cantidad posible de bronce y cobre, cuyo resultado, se vería impactando una cifra aproximada de 50 toneladas del material enunciado, siendo este, material suficiente para que el maestro Luis Guillermo Vallejo Vargas, esculpiera lindos referentes entre los años 1997 y 2002, con aproximadamente 25.000 kilogramos de metales.
Brevemente, hemos abordado dos modelos que pueden seguir inspirando sociedades que bien, pueden unirse en pro de todo tipo de proyectos, entre ellos, los de impacto histórico, cultural, social y de trascendencia dentro de cualquier comunidad.
La Acción Social (el dato). Manizales con alrededor de 454.494 habitantes según datos de la propia Alcaldía, cuenta con 12 comunas y 7 corregimientos, en donde se ha retratado la acción social desplegada a través de fundaciones y diferentes tipos de ONG´S en apoyo a población vulnerable, sobre todo, niños y adultos mayores.
Ciudadanos y escenarios que transforman socialmente. Entre otras acciones destacadas, cabe mencionar un grupo de ciudadanos vinculados directa e indirectamente a la “Corporación Para el Liderazgo, La Democracia, la Cultura y el Desarrollo”, quienes, desde hace más de 10 años, han acompañado jornadas de trabajo a grupos de adulto mayor y niños de al menos 10 barrios pertenecientes a la comuna Ciudadela del Norte, por medio de acciones recreativas, culturales y educativas, impactando de manera positiva diferentes sectores de la ciudad.
Así mismo, es valioso el trabajo mancomunado desarrollado por congregaciones religiosas, por ejemplo, la Iglesia Cristiana Roca de la Eternidad (ICRE) y las “Hermanas Paulinas”, quienes en su orden, han complementado líneas de trabajo adicionales a su misionalidad espiritual dentro de la alabanza y adoración, aventurándose a compartir con comunidades alimento, el impulso de la educación, la unión familiar y la literatura en diferentes escalas, llegando incluso a Ferias del Libro en Colombia, afianzando temas que hacen parte del tejido social y la influencia cultural.
Otros actores que aglutinan por medio de la persistencia y sus labores del día a día, son aquellas que materializa la organización “Comunativa” en la comuna San José; desde allí, se ha fomentado la enseñanza del alimento, las huertas urbanas, la música, el teatro, la sensibilización ciudadana en la protección de derechos fundamentales, sobre todo, discusiones entorno al “macrodesastre San José” y los encuentros realizados desde el Pabellón de Ramas de la Plaza de Mercado, autodenominados como “las conversas Unitierra (Universidad de la Tierra)”. Dicho escenario, ha contado con la participación de expertos en diferentes ramas del saber, algunos egresados de la academia, otros empíricos, pero con saberes que aún se conservan gracias al conocimiento compartido de manera transgeneracional.
Recorrer Manizales de la mano de entes cívicos, nos acerca a muchas organizaciones que de manera interconectada, aportan acciones de trabajo complementario en mira de alcanzar bienestar general, pues la capital caldense, tiene diferentes modelos de actores representativos y hasta para temas como el seguimiento a los servicios de agua, alcantarillado, energía, comunicaciones, gas y otros, se cuenta con veedurías como la del “Comité de Usuarios de Servicios Públicos”, quienes tratan de dar análisis al manejo de precios, cobros, calidad del servicio, capacitación y otros; en ocasiones, tratan de blindar a los usuarios de manera oficiosa; si bien, son temas complejos, es bueno en una democracia que exista este tipo de instituciones.
Cultura Ciudadana, Civismo y Acción Social “Desde Las Puertas Abiertas”. Parte Final. Con relación a la comuna Cumanday, la cual comprende parte del centro de Manizales, esta alberga un alto número de habitantes entrantes y salientes, así como organizaciones que ejecutan en esta zona proyectos o poseen sus oficinas en tal sector; hoy citaremos un grupo ciudadano autodenominado, “Colectivo Subámonos al Bus del Plan de Ordenamiento Territorial (POT)”, a quienes en verdad hay que reconocer, que desde el mes de julio del año 2013, vienen trabajando constantemente por la construcción social del territorio, interviniendo por medio de pedagogía y oficios, ante todo tipo de instituciones, a fin de hacer respetar el interés general sobre el particular desde el marco legal objeto de estudio como lo es el (POT).
Dando continuidad a un ramillete de actores cívicos, es vital que los ciudadanos comprendan la incidencia que de manera positiva ha tenido la benemérita Sociedad de Mejoras Públicas (SMP) Manizales, en gran parte de bellas obras o verdaderos símbolos de ciudad, ya sea directa o indirectamente; pues la SMP, siendo una organización no gubernamental, ha visto como hombres y mujeres, estampan su huella de civismo desde el 28 de junio de 1912.
Revista Civismo y 6:30 CAFÉ. De esta manera, es lógico que se hayan dado relevos generacionales durante casi 112 años de existencia, legados de grandes proyectos de comunicación, universidades, centros deportivos y culturales dentro de los desafíos de un mundo contemporáneo; la SMP, tiene su máximo órgano informativo como lo es la “Revista Civismo”, con más de 90 años de existencia, en donde podemos apreciar parte de la historia regional, siendo ello muy valioso a nivel documental, ya que sigue circulando con excelentes aportes bibliográficos.
Así mismo, a nivel literario, también se incursiona con alianzas y artículos en medios de comunicación alternativa, independiente y modernos como 6:30CAFÉ, que siendo un periódico físico/digital, aborda los principales acontecimientos de Manizales, Caldas, Colombia y el mundo; lo cual, le da connotación de acción cívica considerando como uno de sus principales fines, la educación. También, es importante reconocer que la SMP, aparte de ejecuciones, ha sido columna de apoyo a muchos proyectos y organizaciones de Manizales a través de la historia.
Reflexiones de Región. Para culminar, estamos de acuerdo en que quedan otras organizaciones sociales sin mencionar, pero, seguramente trabajan igual o mayor que algunas de las aquí citadas, pues los entes en mención, son solo un referente a manera de ejemplo de fuerzas vivas. Finalicemos con tres cuestionamientos:
¿Será acaso que las sociedades literarias de la Manizales del siglo XXI; empresarios, intelectuales, funcionarios, políticos, pero, sobre todo, los actores cívicos de la capital caldense, seguirán el legado de sus antecesores?, esos de la época dorada de antaño, los que de verdad amaron y dejaron una descendencia para que enarbolaran las banderas del civismo, o… ¿ya somos y seremos solo testigos de recuerdos, seres con menor mérito que aquellos que ya pasaron construyendo proezas de ciudad?, ¿asumimos un nuevo reto?
Por: Carlos Arturo Castañeda García
