Es indudable porqué la película tiene la categoría de musical, sí se quiere de momentos musicales extraños, pero que no desentonan, de hecho, le dan cierto toque especial a la cinta, con coreografías llamativas y bien ejecutadas.

Sobre la historia, tiene diferentes elementos: un poderoso mafioso mexicano, una abogada defensora de la justicia y de lo justo, la transexualidad, los desaparecidos (en particular en nuestros países latinoamericanos a causa de la violencia) y, cómo desde el mal se puede hacer el bien.

El desenlace de la historia resulta ser muy interesante, pues sin que podamos llamarlo sorpresivo, tampoco es evidente, como ocurre en no pocos casos. Se van desarrollando hechos que mantienen al espectador atento a los próximos sucesos, y con cierta incertidumbre de si el rumbo que llevan las cosas, mantendrá esa línea o, en algún momento tomará el camino contrario, a partir de los personajes del momento y los hechos del pasado.

Los protagonistas y actores de reparto hacen un buen trabajo, cada uno en su papel lo hace de una manera sobresaliente, o satisfactoria por lo menos. Intervienen actores tales como: Karla Sofía Gascón (España); Zoe Saldaña y Selena Gómez (ascendencia caribeña y latina, respectivamente); Adriana Paz y Edgar Ramírez (latinoamericanos).

De otra parte, es una producción francesa de calidad, considerando que cada escena es bien trabajada, claramente es una labor de profesionales del séptimo arte.

Leyendo un poco, precisamente sobre la crítica de la película, encuentro con agrado que ha recibido más elogios que silbidos, más aceptación que rechazo y más reconocimientos que ataques.

Tal vez no esté bien que lo haga, pero la tentación me pudo, me disculpan… yo la verdad no sé… ¿por qué perciben a Selena Gómez como una diva?, casi una semidiosa, nunca lo he podido entender, a pesar de que es una persona exitosa, famosa y muy adinerada, ¿cuál es su mérito?… Sería absurdo negar (de mi parte) que el mercadeo hizo lo suyo, pero no he podido encontrar ese “plus”, ni como actriz, ni como cantante, de hecho, ni siquiera me parece una mujer bonita, atractiva sí. Adicional a ello, me pregunto, ¿por qué fue seleccionada para dar vida en la película a una mujer latinoamericana?, cuando claramente no tiene los rasgos de nuestras damas y a duras penas se le entiende lo que dice en su “español-gringo”, ni qué decir cuando canta, resulta difícil entenderle. Pero bueno los productores de la película son ellos no yo.

Emilia Pérez no es una película para todo tipo de público; para quienes disfruten de buen cine, de algo un poco salido de lo común y que no tengan prejuicios, la invitación es que la vean, no hay duda de ello.

Por: Federico Estrada Londoño

*Como opinión y análisis, no como quejumbre.