El Senado de la República, fue escenario de un sorpresivo hundimiento de la reforma laboral presentada por el presidente Petro, la cuál hizo caer su proyecto con 8 de 14 votos a favor de archivarla. Ante esto, el presidente Petro, ha optado por reclamar un supuesto bloqueo institucional, y que ante la negativa del congreso, decidió que sea el pueblo quién decida el destino de este y su otro proyecto de reforma.
A través de una consulta popular, Petro convocará al pueblo colombiano para decidir la aprobación o deslegitimación de La «Reforma Laboral y La Reforma a la Salud», la cual, ante lo sucedido con la Laboral, pretende buscar otros caminos para materializar estos proyectos; ahora, buscando a los votantes para decidir.
Contemplando el mecanismo de participación de la reforma popular, se necesitan por lo menos la tercera parte del censo electoral, y para la que votación se válida y aplicable ante la ley, se calcula que tendrían que votar 13,6 millones de personas a lo largo y ancho del país.
Por parte de los congresistas y políticos, existen las dos caras de la moneda, los que aceptan la decisión como Efraín Cepeda que comunicó escuetamente que el presidente “está en su derecho, que el pueblo decida”. O los opositores como el senador Carlos Fernando Motoa (Cambio Radical) que indicó que están dispuestos a responderle al presidente en las calles: “Si se cansó de ser derrotado en el Congreso creyéndose por encima de las corporaciones que también fueron elegidas por el pueblo que él dice representar, en la oposición estamos listos para liderar el no a su desastrosa reforma a la salud en las calles”.
