Lo que empezó como una protesta pacífica de jubilados, reclamando los derechos y malas condiciones de su sistema, se convirtió en la mayor represión policial en la historia del gobierno Milei. A ellos, unidos grupos de hinchas, Sindicatos y movimientos sociales, tuvieron una confrontación llena de gritos, piedras y cánticos.

El grupo de jubilados, estaban reclamando la restitución de la cobertura de medicamentos por parte del gobierno, cubriendo sus necesidades médicas necesarias; pues la gran mayoría de miembros de este movimiento, viven en una situación de pobreza, haciendo muy difícil cubrir por su cuenta la medicina. Además, estaban solicitando la devolución de la moratoria previsional, que daba pensión a personas que no contaban con las horas de cotización necesarias.

Cerca de las 16:30, se instalaron cientos de oficiales de la policía para controlar los disturbios que se podrían generar; después, llegó un periodo de conflictos y discordias que dejaron un total de 103 detenidos y 220 heridos, dentro de los cuales, se encuentran detenidos 7 sindicalistas de la Asociación de Trabajadores del Estado.