China, se ha caracterizado por ser un país radical y severo, en cuanto a las condenas judiciales, y actos que atenten en contra del bienestar social de su comunidad. En cuanto a los traficantes de drogas, podría llegar a ser una condena de 15 años o hasta pena de muerte por actos relacionados a esto.
Canadá, se encontró con una complicada situación de relaciones exteriores con esta política, pues China informó que a principió de año, ejecutó a 4 ciudadanos canadienses por el delito de tráfico de drogas, y claramente, el gobierno Canadiense se pronunció:
Condenamos «enérgicamente el uso de la pena de muerte por parte de China, que es irreversible e incompatible con la dignidad humana básica».
Por su parte el gobierno chino anunció sobre el tema que «Combatir crímenes relacionados con el narcotráfico es responsabilidad de cada país. China defiende el estado de derecho y ha manejado este caso de acuerdo con la ley, independientemente de la nacionalidad», por medio de su portavoz Mao Ning.
El gobierno canadiense, informó que pedirá clemencia, e intercederá por los más de 100 canadienses detenidos en China para garantizar sus derechos.
