El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que Cristina Fernández de Kirchner, exmandataria de Argentina, y Julio De Vido, exsecretario de Planificación, no tendrán permiso para entrar al país, junto con sus parientes cercanos, debido a su implicación en numerosas actividades corruptas durante su mandato.
De acuerdo con el anuncio oficial, ambos se favorecieron con esquemas de coacción en contratos de obras públicas, lo que derivó en la desviación de millones de dólares del Estado argentino. Adicionalmente, ya han sido sentenciado por corrupción por los tribunales, mermando la confianza de los ciudadanos y los inversores en la nación.
Estados Unidos insistió en su «compromiso en la batalla contra la corrupción» y sostuvo que continuará implementando acciones contra aquellos que empleen el poder público en provecho personal.
