Con el apoyo de la Fuerza Aérea de Colombia, se dio el embarque en una aeronave hércules C-130, desde Pereira hasta Bogotá, para luego enviar en un guacal de un vuelo comercial, al chimpancé «Yoko», quien habitó el Bioparque Ukumarí.

Fueron más de 30 años en cautiverio bajo condiciones adversas, en el 2018 llegó a Ukumarí en donde fue tratado por especialistas pero también, su especie fue víctima de un acto trágico. Esperamos que en una vez arribe al Santuario Sorocaba en Brasil, pueda convivir con otros de su especie sin ningún tipo de contratiempo.