El pueblo Palestino se ha levantado en protesta, hay decenas de movilizaciones en contra del régimen terrorista Hamás, y portavoces del pueblo, piden que este grupo deje el poder, dejando la toma de decisiones sobre el futuro de la guerra entre Palestina e Israel, tratando de dar un nuevo aire a la prolongada confrontación.

Como reclaman, el pueblo no tolerará más que suba el gran número de muertos por ataques Israelíes, que ya llega a «50.000»; además, la represión, bloque alimentario y creciente pobreza no podrá durar más tiempo.

Algunos de los lemas coreados durante estas marchas fueron: «Ya está bien, queremos a Hamás fuera, paren la guerra, queremos recuperar nuestras vidas o queremos nuestra libertad». En medio de una de las más grandes concentraciones, en la ciudad de Beit Lahia, se reunieron más de dos mil personas a mostrar su inconformismo sobre la situación, se podían encontrar comentarios tales como:

«Han matado a nuestros hijos, han destruido nuestras casas, han arruinado nuestras vidas. Nosotros y nuestros hijos hemos muerto de hambre. No podemos más», claramente, el fatah, organización rival de Hamás por la lucha de mantener el poder en territorio palestino, se pronunció instando a que dejaran el cargo y cederan su toma de decisiones.