Hasta el momento la tragedia deja un saldo de 144 muertos y más de 730 heridos; el epicentro fue cerca a la ciudad de Mandalay (Birmania), la cual cuenta con más de un millón de habitantes. Este suceso a causado el desplome de cientos de construcciones lo que podría repercutir en el aumento de víctimas con el pasar de las horas y días según las autoridades.

Según el servicio geológico de los Estados Unidos (quienes miden la actividad sísmica en el mundo), estima que el movimiento tuvo un fuerte impacto a 10 kilómetros de profundidad, con epicentro situado a 17 kilométros de Mandalay, en donde hubo localidades completamente destruidas.

Por su parte, en Tailandia se desplomaron varias edificaciones en donde una en especial, en proceso de construcción, se vino en picada, estimando una desaparición de más de 50 personas que se encontraban en ese punto, en su mayoría, trabajadores. También, se han visto afectados los servicios públicos y el transporte en estas zonas del planeta en donde se presenta inestabilidad política y grupos de milicianos que buscan ejercer el poder.