Ante unas cercanas elecciones presidenciales en Ecuador, su actual presidente Daniel Noboa busca una reelección de su cargo, que asumió después de las elecciones extraordinarias para completar el mandato de Guillermo Lasso. Ante esto, su vicepresidenta Verónica Abad, denunció formalmente al mandatario por no realizar una petición para adelantar actos de promoción política.

Abad, adelantó demandas por violencia política de genero al presidente y algunos miembros del gabinete, pues no cedieron las labores presidenciales que se le conferían ante la reelección de Noboa, además, obligarla a dimitir para que pudiera continuar con su puesto con normalidad. Sin embargo, el Tribunal Contencioso Electoral (TCE) desestimó esta acusación, e impuso una contrademanda por parte de la ministra de relaciones exteriores en contra de Abad.

Esta acción, resultó con la decisión de destituir de su Cargo a la Vicepresidenta, y evitar que ejerza cualquier cargo público en el lapso de 2 años, además, de incluir una multa de 14.000 dólares.

Actualmente, Abad busca apoyo internacional exponiendo su caso ante países tales como, París, Ginebra, Turquía, entre otros; pues le parece un acto de discriminación de género y venganza personal por parte de Noboa. Ante esto la relatora de la ONU en temas de violencia de género se pronunció con preocupación hacia que:

«se haya aplicado una sanción de suspensión de derechos políticos a una autoridad con mandato constitucional sin que se haya demostrado violencia real, daño efectivo, ni afectación al ejercicio de funciones públicas».