Desde la llegada del presidente estadounidense Donald Trump, se dieron inicio a diversas operaciones que de forma masiva, las cuales han arrojado como resultado, la retención y captura de ciudadanos migrantes; luego, estos han sido deportados a sus países de origen. No obstante, aquellos con antecedentes, criminales y delincuentes, han sido condenados a pagar penas de prisión en los Estados Unidos y el país centroamericano de El Salvador, en donde supuestamente, habrían terroristas pertenecientes a la banda criminal venezolana denominada «Tren de Aragua» y el «MS13» Salvadoreña.
Por su parte, el presidente Salvadoreño Nayib Bukele, ha dicho que «las puertas están abiertas en el Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot)», para recibir delincuentes que tienen un pasado como asesinos, violadores y otros delitos, situación que ha conllevado a los Estados Unidos a catalogar organizaciones como las antes mencionadas con el rótulo de terroristas.
De hecho, ayer domingo fueron 17 los «criminales violentos» expulsados hacia El Salvador, según el Secretario de Estado de los EE.UU. Marco Rubio, que se suman a las operaciones bajo la ley de «enemigos extranjeros».
