El presidente de Colombia Gustavo Petro y la ministra de Justicia, firmaron un decreto que busca brindar acompañamiento a las personas privadas de la libertad, en una línea en donde se fomente la educación, la dignidad, la importancia de los actores sociales y un proyecto de vida que permitan una reinserción social bajo términos de contribución a las comunidades desde diferentes artes u oficios.
Esto, se trata de un política pública de «post egreso», bajo rutas de acogimiento, orientación jurídica, capacitación laboral, acompañamiento psicosocial y apoyo a emprendimientos. Se aclara, que gran parte del proceso iniciado a través de los centros penitenciarios, tendrán continuidad a través de «casas de acogimiento».
De otra parte, según el presidente Petro: «Esta es una apuesta estratégica del Estado colombiano y una de las banderas del Gobierno del Cambio, que busca convertir las cárceles en espacios de formación, trabajo digno y nuevas oportunidades, de acuerdo con las capacidades y contextos de cada territorio y a través de programas productivos en los que también participan los sectores público y privado».
Finalmente, las casas de acogimiento serán un espacio de servicios para ex reclusos y, de salir bien lo planeado, a través de formación adquirida, Colombia busca reinsertar personas útiles den su comunidad que sean líderes en sus territorios a través de sus conocimientos y nuevos emprendimientos.
