Nicaragua aprobó el viernes una reforma constitucional que elimina la doble nacionalidad, por lo que los nicaragüenses que adquieran otra ciudadanía la perderán, informó la Asamblea Nacional (Parlamento oficialista) que hizo los cambios a pedido de los copresidentes Daniel Ortega y Rosario Murillo.
En los últimos años, el gobierno sandinista del matrimonio Ortega – Murillo ha despojado de la nacionalidad nicaragüense a cientos de opositores y críticos, a quienes también expulsó del país.
El titular del Parlamento, Gustavo Porras, dijo que la reforma a los artículos 23 y 25 de la Constitución se aprobó «de manera unánime» por los 91 diputados sandinistas y aliados en una «sesión especial», en la localidad de Niquinohomo, al sur de Managua, en homenaje al patriota nacionalista Augusto C. Sandino.
La reforma, que por ser constitucional deberá ser aprobada también en segunda legislatura (en 2026) «establece que los nicaragüenses perderán su nacionalidad al adquirir otra nacionalidad».
Ortega y Murillo radicalizaron sus posturas y aumentaron el control sobre la sociedad nicaragüense tras las protestas de 2018, cuya represión por parte de policías y paramilitares dejó más de 350 muertos y al menos 2.000 heridos según la ONU.
