A partir de agosto los servicios sanitarios locales comenzarán a administrar una vacuna contra la gonorrea a personas consideradas de alto riesgo. La vacuna que se utilizará, 4CMenB, ya existe y se emplea contra la meningitis meningocócica B, en este caso para bebés.

«La puesta en marcha de la primera vacunación sistemática contra la gonorrea representa un avance enorme para la salud sexual pública. No solo protegerá a los individuos, sino que ayudará a frenar la propagación de la infección y a reducir las cepas resistentes a los antibióticos», afirmó en un comunicado Amanda Doyle, directora de Atención Primaria y Servicios Comunitarios en NHS England, el servicio público de salud.
Los pacientes seleccionados comenzarán a ser contactados en las próximas semanas para que la campaña pueda empezar en agosto. Según las autoridades sanitarias británicas se trata principalmente de personas residentes en zonas desfavorecidas, así como de hombres homosexuales y bisexuales con historial reciente de múltiples parejas o infecciones de transmisión sexual.

La medida sigue la recomendación del Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización británico (JCVI), tras constatar que en 2023 se registraron más de 85.000 casos de gonorrea solo en Inglaterra, la cifra más alta desde 1918, cuando comenzaron a registrarse las estadísticas en este ámbito, y tres veces superior a la de 2012.

Según los datos de la Agencia de Seguridad Sanitaria (UKHSA), el suero 4CMenB puede ofrecer una protección de hasta alrededor del 40 %, lo que ayudaría a frenar tanto la propagación de la enfermedad como el avance de cepas resistentes a los tratamientos antibióticos convencionales.