Miles de personas marcharon este viernes en Panamá en rechazo al arresto de dos sindicalistas que han promovido protestas contra el gobierno derechista de José Raúl Mulino.

Dos dirigentes del sindicato de la construcción Suntracs, el principal del país, están detenidos bajo acusaciones de blanqueo de capitales, mientras que el líder de esta organización de izquierda, Saúl Méndez, pidió asilo en la embajada de Bolivia para evitar ser arrestado.

Los sindicalistas niegan los cargos y dicen que es una persecución política del gobierno de Mulino. El viernes, los manifestantes marcharon de manera pacífica por la avenida costanera de la capital hacia la sede de gobierno, portando banderas panameñas y vigilados por la policía.

«Nuestros dirigentes han sido brutalmente reprimidos por el gobierno porque no tolera que alcemos nuestra voz de protesta en contra de toda esta política neoliberal», dijo a la AFP el sindicalista Héctor Hurtado.

Fernando Ábrego, que es el secretario general de la Asociación de Profesores de Panamá (Asoprof), criticó los procesos judiciales que siguen en contra de los líderes de sectores populares, mientras que según dijo, «a los ricos que roban millones y que se roban los sueños del pueblo panameño le dan salvoconducto para que gocen de la riqueza robada en otros países», afirmó en referencia al expresidente Ricardo Martinelli.

Por el contrario, «a los patriotas, a los luchadores sociales, a los gremialistas y sindicalistas se le aplica el rigor de la ley (…) con expedientes amañados, con pruebas falseadas, falsedad ideológica en la construcción de todos esos expedientes», añadió Ábrego