La saga de Karate Kid ha sido exitosa, diría que en todos los aspectos. Sin duda, marcó un hito en las películas de su género en esa gran década de los 80. Adicional a ello, es una “marca” posicionada no solo por su fácil recordación (como sugeriría la mercadotecnia), sino por dejar un grato recuerdo; de esta manera, se han construido públicos durante décadas y no hay duda de que ha sido un gran éxito comercial.
Hasta la fecha hemos visto seis películas de la saga en las salas de cine. Cada una con una historia distinta, algunas más entrelazadas y relacionadas entre sí, en todo caso mantiene su esencia de jóvenes por aquello del “Kid”, con situaciones personales difíciles que superan a través de las artes marciales, y cómo no iba a serlo así si en esta disciplina, se concentran todos los valores y todo lo bueno que pueda florecer de una persona. ¡Qué equivocados están quienes piensan que solo es cuestión de patadas y puños!
Las artes marciales son algo especial, no hay duda de ello, pero no serían lo que son sin los maestros, esos que por siglos han transmitido sus conocimientos a las nuevas generaciones; ¡gracias! *
En lo personal las seis películas me han gustado, siendo mi favorita Karate Kid 2. Seguramente tiene que ver con que la historia tenga lugar en Japón, con la mística que ello le impregna, (supongo que por eso El Último Samurai – con Tom Cruise – es una de mis películas favoritas, por la mística).
Sin duda para quienes disfrutamos de las artes marciales y tenemos un vínculo con ellas, recibimos con agrado las películas de Karate Kid, pues muestran tal vez la parte más importante de la práctica de las artes marciales y reflejan lo que éstas representan, también lo que significa el maestro, el que enseña, el que acompaña, el que forma.
La saga ha presentado una serie de protagonistas juveniles, donde todos han tenido cabida (sin entrar en exageraciones absurdas ni ridiculeces). Ha habido tanto hombres como mujeres, blancos como negros, occidentales como orientales. Como decía algún sabio: “el punto no es asegurarse de que estén todos sino de que nadie quede por fuera”.
Respecto al nombre “Leyendas”, sin duda Jackie Chan (Sr. Han) lo es, tanto para el mundo de las artes marciales como de las películas del género, con sus características escenas de riesgo de otrora. Me acuerdo de aquel tiempo cuando comentaba con mi hermano, las veces que promocionaban una película de Jackie Chan, nos gustaban mucho, en especial aquellas de los 80 y comienzos de los 90, entre otras: Historia Policiaca (1 y 2), La Armadura de Dios (1 y 2) y Dragones Gemelos. Y bueno, digamos que, para la saga, Pat Morita (Sr. Miyagi) y Ralph Macchio (Daniel Larusso), también lo son.
Respecto a la cinematografía como tal, no podríamos decir que la saga de Karate Kid sean grandes películas, ni se espera que así lo sea. Son lo que han sido desde el principio, buenas películas.
Karate Kid Legends es una película que cumple su propósito, mi invitación es a que la vean.
*Dedicado al Maestro Alfonso Rodríguez y su Academia (la Escuela Mundial de Kung Fu y Hap Ki Do), a todos sus alumnos y personas más cercanas a ésta.
Escrito por: Federico Estrada Londoño
