El Tribunal Supremo estadounidense falló este viernes a favor de que el Gobierno de Donald Trump pueda retirar la protección legal temporal concedida por la anterior Administración de Joe Biden a 532.000 migrantes procedentes de Venezuela, Cuba, Nicaragua y Haití.

La máxima corte estadounidense ha concedido la solicitud de emergencia cursada por el Departamento de Seguridad Nacional con un voto de siete magistrados a favor y dos en contra: las liberales Sonia Sotomayor y Ketanji Brown Jackson.

La Administración Trump estaba tratando de impugnar un fallo de una jueza federal -que queda por ahora sin efecto- del estado de Massachusetts que consideró que el Gobierno no podía anular este «parole humanitario», que permitía a estas 532.000 personas vivir y trabajar de manera provisional en EE.UU., sin analizar el procedimiento caso por caso.

En el escrito de desacuerdo, Brown Jackson considera que «el tribunal literalmente ha hecho una chapuza con su dictamen hoy».

Defensores de los inmigrantes condenaron la decisión del Supremo de EE.UU., calificando el fallo como «la mayor deslegalización» migratoria en la historia moderna del país.

En febrero pasado las organizaciones Justice Action Center y Human Rights First presentaron una demanda en nombre de los beneficiarios del programa conocido como CHNV y sus patrocinadores, junto con la organización Haitian Bridge Alliance, para detener la decisión de Trump de poner fin al beneficio.

La decisión de hoy representa «la mayor deslegalización de este tipo en la era moderna», declaró este viernes en un comunicado Karen Tumlin, directora de Justice Action Center.