El mundo debe preocuparse luego de que la planta nuclear iraní de Natanz, fuera atacada por fuerzas armadas israelís, lo cual, puede generar mayor intensidad en el medio oriente y resto del mundo teniendo presente la promoción de violencia que vienen adelantando mandos de Israel, bajo el pretexto de combatir el terrorismo y amenazas al orden, lo que de manera inevitable, pone a la ciudadanía del común, en la retina de grupos terroristas y gobiernos que disiden de las actuales políticas de «seguridad» o más bien, persecución armada.
Por su parte, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), expresó preocupación por posibles repercusiones dadas ante los altos niveles de radiación, considerando los altos niveles de uranio, centrifugadoras, gas y elementos de reacción química altamente peligrosos para seres humanos y otras formas de vida.
Ahora, el riesgo es que mientras Israel manifestaba la preocupación por que Irán tenía niveles de Uranio enriquecido hasta en un 60%, casi el tope para fabricación de «bombas atómicas», el país atacado perdió mandos revolucionarios, científicos y otros perfiles contando decenas de muertos, los cuales «serán vengados». Finalmente, los Iraníes dijeron que «fue una ofensa y un daño» por el cual, Israel y los Estados Unidos, pagarán las consecuencias.
