En las últimas semanas, el seno de la coalición de gobierno alemana, compuesta por conservadores y socialdemócratas, ha visto un creciente aumento de críticas hacia Israel debido a la desesperada situación humanitaria en Gaza. La diputada del partido La Izquierda, Desiree Becker, denunció que el nuevo gobierno encabezado por Friedrich Merz aprobó exportaciones de material militar a Israel por un valor de casi cuatro millones de euros desde su toma de posesión en mayo.
Según el Ministerio de Economía y Energía, ha autorizado exportaciones por un total de 3.985.861 euros. A pesar de que la cifra puede parecer modesta en comparación con otros periodos, se trata exclusivamente de material militar, sin incluir armamento. La falta de ventas de armas durante este período no ha frenado el debate en torno a la responsabilidad de Alemania frente a la situación en Gaza.
Este incremento de críticas dentro del gobierno refleja las tensiones internas sobre cómo abordar el conflicto israelí-palestino y el papel de Alemania en la venta de armas a la región en un contexto de creciente violencia y sufrimiento humanitario.
