El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo de alto el fuego gradual entre Irán e Israel, con una duración inicial de 24 horas. Este acuerdo, que buscaría poner fin a los 12 días de conflicto entre ambas naciones, no logró calmar la tensión en la región. A pesar de las palabras de Trump, quien expresó su esperanza de que la guerra «haya terminado», la situación seguía siendo crítica, con alertas de evacuación en Israel y nuevas amenazas de ataques.
El alto el fuego se produce tras un ataque iraní a la base aérea de Al Udeid en Doha, en represalia por los recientes bombardeos estadounidenses sobre instalaciones nucleares iraníes. El presidente Trump, que mediaba el acuerdo, celebró el acuerdo como un paso hacia la paz, agradeciendo tanto a Israel como a Irán por «su coraje». Aunque un funcionario iraní confirmó la aceptación del alto el fuego, Israel no ha emitido una declaración oficial.
Mientras tanto, las tensiones continúan, con Israel emitiendo nuevas alertas de evacuación en la zona sur de los Altos del Golán y sirenas de ataque en Teherán. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó a su gabinete a mantener el silencio público sobre el acuerdo. La situación sigue siendo incierta, y la calma en la región parece aún lejana.

