Las inundaciones causadas por intensas lluvias en el este de Sudáfrica han dejado un saldo trágico de 100 muertos, entre ellos 37 menores de edad, según un nuevo informe oficial del Gobierno de la provincia del Cabo Oriental. Se han identificación 94 cuerpos, mientras que seis aún permanecen sin identificar. De las víctimas, 63 son adultos y 37 son niños, de los cuales 22 eran estudiantes.
El jefe del Gobierno del Cabo Oriental encabezó una ceremonia en honor a los fallecidos, agradeciendo el esfuerzo de los equipos de rescate y búsqueda, que continúan con su labor a pesar de las adversas condiciones. La provincia, que ha sido la más afectada, está recibiendo apoyo psicológico y humanitario en colaboración con Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y el sector privado.
El presidente Cyril Ramaphosa visitó la localidad de Mthatha, una de las zonas más golpeadas, y señaló que la catástrofe es una manifestación de la «gravedad» del cambio climático. Por su parte, el ministro de Gobernanza Cooperativa, Velenkosini Hlabisa, declaró el evento como un desastre nacional, lo que permitirá una respuesta más rápida y coordinada en las provincias afectadas. Las operaciones de búsqueda continúan y se teme que la cifra de muertos pueda aumentar.
