El devastador alud provocado por el desbordamiento de la quebrada La Negra, en los límites entre Medellín y Bello, cobró la vida de al menos 11 personas, según confirmó la alcaldesa de Bello. El desastre ocurrió debido a las intensas lluvias que azotaron la región en las últimas horas, generando inundaciones y deslizamientos de tierra en varias zonas del municipio.
El alud arrasó cerca de 10 viviendas, dejando 11 fallecidos, 15 desaparecidos y 23 personas rescatadas, de las cuales 16 requirieron atenciones médicas. La emergencia afectó gravemente varias vías y sectores residenciales de Bello. La alcaldesa confirmó que los equipos de rescate continúan con las labores de búsqueda y salvamento, y que se reforzarán los esfuerzos para localizar a las personas aún desaparecidas.
Más de 300 personas pertenecientes a grupos de rescate y apoyo, en cuatro comisiones, están trabajando para atender la crisis ocurrida en la vereda Granizal. Las comisiones están en los frentes operativos, técnicos, de seguridad y social buscando brindar atención a las cerca de 1.200 personas que se encuentran afectadas por la situación.
Además se dispusieron de cinco albergues en la zona donde se están entregando ayudas y haciendo las caracterizaciones para poder tener un estimado real de las personas que necesitan apoyo.
Las autoridades locales piden a la comunidad mantenerse alertas ante la posible ocurrencia de nuevos deslizamientos, mientras siguen evaluando los daños y coordinando la ayuda humanitaria para los afectados.
