Corea del Norte expresó su enérgica condena este a los recientes ataques aéreos de Estados Unidos contra instalaciones nucleares en Irán, calificándolos de violación a la integridad territorial iraní. A través de un comunicado, el Ministerio de Exteriores norcoreano acusó a la administración de Donald Trump de acciones beligerantes y llamó a la comunidad internacional a rechazar dichos ataques, que fueron ejecutados con misiles israelíes. Este incidente ha aumentado la preocupación en Pyongyang sobre una posible acción similar en su contra.
El régimen norcoreano, históricamente aliado de Irán, ha mantenido estrechos lazos militares, particularmente en el desarrollo de misiles balísticos. Se ha revelado que durante las últimas dos décadas, Pyongyang ha ayudado a Teherán en la construcción de instalaciones subterráneas de defensa, tecnología que ahora considera vital para su propia seguridad. En respuesta a los ataques en Irán, Corea del Norte estaría acelerando sus esfuerzos nucleares y reforzando su defensa aérea, aprendiendo de los errores cometidos por Teherán.
Según expertos, el régimen de Kim Jong-un, al contrario de Irán, posee un arsenal nuclear mucho más avanzado, capaz de amenazar directamente a EE. UU. y sus aliados. Pyongyang, además, buscaría apoyo de Rusia para fortalecer su tecnología militar y garantizar su supervivencia en un entorno geopolítico cada vez más tenso.
