El presidente chino, Xi Jinping, y el canciller ruso, Serguéi Lavrov, se reunieron en Pekín en un encuentro clave, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazara con imponer severos aranceles a Rusia y sus aliados si no se logra una paz en Ucrania en los próximos 50 días.

El encuentro se produce un día después de que Trump expresara públicamente su frustración con Moscú debido a la continuidad de los bombardeos rusos en Ucrania. En este contexto, Lin Jian, portavoz del Ministerio de Exteriores de China, reiteró que Pekín apoya una «solución política» al conflicto y subrayó que «la coerción no resuelve los problemas».

Durante la reunión, Xi destacó la necesidad de fortalecer la cooperación entre China y Rusia en foros internacionales como la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) y aseguró que Lavrov es un «viejo amigo del pueblo chino». Además, ambos discutieron temas de la agenda bilateral, incluyendo la próxima visita de Putin a China.

China mantiene una postura ambigua sobre el conflicto, pidiendo el respeto a la integridad territorial de Ucrania, mientras respalda las preocupaciones de seguridad de Rusia.