El Gobierno del presidente Estados Unidos, Donald Trump, adelantó un plan nacional para desmantelar las ayudas a estudiantes indocumentados en las universidades, como parte de una campaña «más amplia” que pone en peligro los derechos y la seguridad de todo el alumnado y los profesores, advirtieron este martes defensores de la educación.

Representantes de la Asociación Nacional de Educación (NEA), la Asociación de Maestros del Estado de Texas, la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y United We Dream criticaron en una conferencia de prensa la avanzada legal del Departamento de Justicia de EE.UU. (DOJ) para reducir las ayudas estatales en al menos tres estados a pesar de haber sido aprobadas con apoyos bipartidistas.

«Son parte de un ataque coordinado más amplio destinado a socavar la educación pública como un bien común”, valoró Gladys Fátima Márquez, miembro del Comité Ejecutivo de NEA.

La doctora en educación que trabaja en el estado de Illinois opina que la Casa Blanca adelantó una campaña destinada a «controlar lo que creen” los estudiantes y manipular la realidad.

En concreto, los defensores de la educación se refieren a las acciones legales que el DOJ ha impugnando las ayudas estatales para estudiantes indocumentados en estados como Texas, Kentucky y Minnesota.

El Gobierno Trump ya se alzó con una victoria en el estado de Texas el mes pasado cuando un juez federal revocó temporalmente la Ley estatal Dream.

El programa, establecido en 2001 con el apoyo bipartidista, permitía que ciertos jóvenes indocumentados, que viven en Texas y se graduaron de secundaria en el estado, puedan pagar la misma matrícula universitaria que los residentes legales.

En una demanda, el DOJ alegó que el estado, un conocido bastión republicano, estaba «discriminando de manera inconstitucional» a los ciudadanos estadounidenses en «beneficio» de los extranjeros.