El racismo no distingue ideologías. Pero este viernes quedó claro que para la vicepresidenta Francia Márquez la izquierda representada por Gustavo Petro ha ejercido racismo y exclusión contra ella. “Desde la campaña hasta hoy he vivido muchos episodios de deslegitimación, sabotaje y exclusión”, dijo con firmeza mirando al auditorio.
Ocurrió en la Primera Cumbre Mundial de Parterías Tradicionales en Cali, un evento de la Vicepresidencia con organizaciones de mujeres de todo el país y del mundo. “Somos útiles para ganar elecciones, pero no para gobernar (…) Se nos quiere en la foto, pero no en la toma de decisiones”, agregó.
La vicepresidenta reveló detalles de su fractura definitiva con el Gobierno al que ayudó a elegir en 2022: “Me dieron una institución sin herramientas y después me acusaron de no ejecutar”, haciendo referencia al Ministerio de la Igualdad y Equidad del que fue ministra hasta febrero de este año por decisión del jefe de Estado y reemplazada por el líder afro Carlos Rosero, a quien Petro también va a sacar en los próximos días, según anticipó este diario.
El mandatario dijo hace pocos días, mirando al ministro Rosero en un Consejo de Ministros televisado, que “a mí nadie que sea negro me va a decir que hay que excluir a un actor porno que creó el sindicato de trabajadores sexuales. Le prometí a (Juan Carlos) Florián que iba a ser viceministro (…) Los funcionarios de Francia (Márquez) siguen en el Ministerio y siguen sin ejecutar”.
Esa cartera tiene toda clase de líos empezando por su creación: la Corte Constitucional tumbó la ley que creó ese Ministerio y le dio plazo al Ejecutivo hasta 2026 para subsanar el proyecto.
Desde entonces, Márquez ha intentado navegar en la administración pública sin mayores resultados, no solo por su falta de experiencia administrativa sino porque, como ella misma denunció, el Gobierno Petro la relegó y contribuyó a apagar la esperanza y promesas de su liderazgo.
