En medio de un esperado encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder ruso, Vladimir Putin, celebrado en Alaska, Ucrania denunció un nuevo ataque de gran escala. Según informó la Fuerza Aérea ucraniana , Rusia lanzó entre la noche del viernes y la madrugada del sábado 85 drones y un misil balístico contra su territorio.

De acuerdo con un comunicado oficial difundido en Telegram, 61 drones fueron derribados, incluidos varios de tipo Shahed de fabricación rusa y aparatos señuelo destinados a saturar las defensas aéreas. El misil balístico, sin embargo, no fue localizado. Las regiones de Sumi, Donetsk, Chernihiv y Dnipropetrovsk fueron las más golpeadas.

El Estado Mayor ucraniano informó además de 139 enfrentamientos en diferentes frentes durante la jornada, lo que refleja la persistente intensidad del conflicto iniciado en febrero de 2022.

Mientras tanto, en paralelo a los ataques, Rusia afirmó haber interceptado 29 drones ucranianos en su propio territorio, incluidos diez sobre la región de Rostov.

La reunión en Alaska, cuyo objetivo era abrir un camino hacia un alto al fuego, no produjo acuerdos inmediatos. Trump reiteró su intención de convocar una cumbre tripartita con Putin y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, para buscar una tregua.