En una decisión que sacude el panorama político y judicial colombiano, el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Bogotá ordenó la libertad inmediata del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien había sido condenado en primera instancia a doce años de prisión domiciliaria por los delitos de soborno en actuación penal y fraude procesal.
La Sala Penal del Tribunal resolvió amparar el “derecho fundamental a la libertad individual” del exmandatario, dejando sin efecto la orden de privación de libertad emitida por la jueza Sandra Heredia el pasado 1 de agosto. Según el fallo, la detención no puede mantenerse mientras esté pendiente el recurso de apelación interpuesto por la defensa, lo que implica que Uribe enfrentará el proceso en libertad.
La decisión se produjo tras una acción de tutela presentada por el equipo jurídico del expresidente, encabezado por el abogado Jaime Granados, quien argumentó que la medida de aseguramiento vulneraba la presunción de inocencia y el debido proceso. El Tribunal consideró que los fundamentos de la jueza Heredia eran “vagos, indeterminados e imprecisos”, y que no existía una justificación proporcional para restringir la libertad del líder político.
Uribe, de 73 años, fue condenado en el llamado “juicio del siglo” por presuntamente instigar a emisarios para manipular testigos en cárceles del país, con el objetivo de desacreditar al senador Iván Cepeda, quien lo había vinculado con grupos paramilitares. La investigación, que se remonta a 2012, dio un giro inesperado cuando la Corte Suprema decidió no investigar a Cepeda y abrió un proceso contra Uribe.
La reacción del expresidente no se hizo esperar. A través de su cuenta en la red social X, expresó: “Gracias a Dios, gracias a tantos compatriotas por sus expresiones de solidaridad. Cada minuto de mi libertad lo dedicaré a la libertad de Colombia”.
La decisión del Tribunal Superior no revoca la condena, sino que suspende sus efectos hasta que se resuelva la apelación, la cual deberá ser definida antes del 16 de octubre. Mientras tanto, el expresidente recupera su libertad, en un contexto de alta polarización política y con fuertes repercusiones en el debate público nacional.
