Frank Caprio, el juez municipal retirado de Rhode Island que se convirtió en una figura global por su estilo empático y humanista al impartir justicia, falleció este miércoles a los 88 años tras una larga batalla contra el cáncer de páncreas.

Caprio alcanzó notoriedad internacional gracias al programa televisivo Caught in Providence, en el que resolvía infracciones menores con una mezcla de rigor legal, humor y compasión. Su forma de tratar a los ciudadanos —escuchando sus historias personales, perdonando multas en casos excepcionales y promoviendo una justicia cercana— lo convirtió en un símbolo de humanidad en el sistema judicial estadounidense.

Nacido en 1936 en el vecindario Federal Hill de Providence, Caprio ejerció como juez principal del Tribunal Municipal desde 1985 hasta su retiro en enero de 2023. En ese mismo año, reveló públicamente su diagnóstico de cáncer, y en sus últimos días pidió a sus seguidores que lo recordaran en sus oraciones. Su último mensaje, publicado desde el hospital, fue un gesto de gratitud y esperanza que conmovió a millones.

El gobernador de Rhode Island, Dan McKee, ordenó que las banderas estatales ondeen a media asta en honor al magistrado, a quien describió como “un tesoro” y “un símbolo de empatía en la magistratura”. La familia Caprio, en un comunicado, destacó que su legado perdura en los “innumerables actos de bondad que inspiró” y lo recordó como un devoto esposo, padre, abuelo y amigo.

Con más de 3,5 millones de seguidores en redes sociales y audiencias que superaban las 450.000 visualizaciones por episodio, Caprio no solo fue un servidor público ejemplar, sino también una figura cultural que redefinió la imagen del juez tradicional.

Su partida deja un vacío profundo en la comunidad jurídica y en millones de personas que encontraron en él una inspiración para creer que la justicia puede ser también un acto de compasión.