El presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó una contundente advertencia al Congreso y al sistema de salud, asegurando que no intervendrá para rescatar a las Empresas Promotoras de Salud (EPS) que enfrentan una crisis financiera. “Las EPS seguirán quebrando una tras otra. No las voy a salvar, porque yo quiero salvar es la salud de la gente”, afirmó durante una alocución televisada dirigida a la Comisión Séptima del Senado.

El pronunciamiento se da en el marco del estancamiento legislativo de la reforma a la salud propuesta por el Gobierno, que busca eliminar la intermediación financiera de las EPS y transferir la administración directa de los recursos públicos a la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (Adres). Petro insistió en que el modelo actual “condena a la nación a la quiebra y al fracaso total”.

Durante su intervención, el mandatario presentó cifras que, según él, evidencian un presunto desfalco en la Nueva EPS, entidad intervenida por el Gobierno en 2024. Señaló que sus directivos habrían presentado reportes “maquillados” ante la Superintendencia de Salud y el Ministerio, ocultando pasivos por más de 5 billones de pesos.

La advertencia presidencial ha generado reacciones inmediatas en el Congreso. Mientras sectores oficialistas respaldan la urgencia de la reforma, miembros de la oposición acusan al Gobierno de agravar la crisis por falta de gestión en las entidades intervenidas. El exministro de Salud, Alejandro Gaviria, calificó las intervenciones como “inconvenientes” y advirtió que el manejo estatal “no ha demostrado ser más eficiente”.

El debate legislativo sobre la reforma se reanudará la próxima semana, en medio de un clima de polarización política y creciente preocupación por la sostenibilidad del sistema de salud. Petro reiteró que su prioridad es “salvar vidas, no empresas”, y que el Estado no asumirá las deudas acumuladas por las EPS.