El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que una caída significativa en los precios del petróleo podría obligar a Rusia a retirarse de la guerra en Ucrania. La declaración fue realizada durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro británico, Keir Starmer, en el marco de su segunda visita de Estado al Reino Unido.
“Es muy sencillo: si el precio del petróleo baja, Putin se va a retirar. No va a tener otra opción”, afirmó Trump, quien instó a los países europeos a cesar la compra de crudo ruso como medida de presión económica. El mandatario republicano reiteró que no impondrá nuevas sanciones a Moscú mientras algunos aliados continúen adquiriendo petróleo ruso.
La declaración refuerza el mensaje que Trump ya había transmitido en una carta enviada el pasado sábado a los miembros de la OTAN, en la que advertía que la dependencia energética de Europa con respecto a Rusia obstaculiza los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto.
Durante la conferencia, Trump también expresó su decepción personal con el presidente ruso, Vladímir Putin, al considerar que las negociaciones para una salida pacífica del conflicto han fracasado. “Pensé que sería más fácil por mi relación con Putin, pero me ha decepcionado. Está matando a mucha gente”, señaló.
Por su parte, el primer ministro británico respaldó la postura estadounidense y subrayó la necesidad de aumentar la presión internacional sobre Rusia. “Putin ha mostrado su verdadera cara en los últimos días, con ataques masivos y violaciones del espacio aéreo de la OTAN. Debemos actuar con firmeza”, declaró Starmer.
La propuesta de Trump ha generado reacciones mixtas entre los aliados europeos. Mientras algunos gobiernos consideran viable la estrategia de presión energética, otros advierten sobre el impacto económico que podría tener una ruptura abrupta en el suministro de petróleo ruso.
