En un giro diplomático de gran alcance, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció la Asamblea General de las Naciones Unidas el reconocimiento oficial del Estado de Palestina. La declaración, recibida con aplausos en la sala plenaria, marca un punto de inflexión en la postura tradicional de París y refuerza el respaldo internacional a la solución de dos Estados como vía para resolver el prolongado conflicto entre Israel y Palestina.
“Ha llegado el momento de liberar a los rehenes, de detener la guerra, las masacres y el éxodo de la población. Estamos a un paso de perder la posibilidad de la paz”, afirmó Macron durante su intervención. El mandatario subrayó que el reconocimiento no resta legitimidad ni derechos al pueblo israelí, y lo calificó como “una derrota para Hamás y para quienes alimentan el antisemitismo y el odio antisionista”.
Francia se suma así a una creciente ola de países occidentales que han formalizado el reconocimiento del Estado palestino en los últimos días, entre ellos Reino Unido, Canadá, Australia y Portugal. Macron anticipó que otros cinco países —Bélgica, Malta, Luxemburgo, Andorra y San Marino— seguirán el mismo camino en las próximas horas.
El gesto francés adquiere especial relevancia por tratarse de una potencia con asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y por su histórica cercanía con Israel. En su discurso, Macron reiteró el compromiso de Francia con la seguridad israelí, pero advirtió que “nada justifica la continuación de la guerra en Gaza”.
La decisión ha sido interpretada como un intento de reactivar el proceso de paz en Medio Oriente, debilitado tras años de estancamiento y recrudecimiento del conflicto. Según cifras de la ONU, más de 150 de los 193 Estados miembros ya reconocen formalmente a Palestina como Estado soberano.
