El presidente de Colombia, Gustavo Petro, confirmó su participación en una marcha internacional convocada para exigir el arresto del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por presuntos crímenes de guerra y genocidio en la Franja de Gaza. La movilización, prevista para el próximo domingo en varias capitales del mundo, busca respaldar las denuncias presentadas ante la Corte Penal Internacional (CPI) por organizaciones humanitarias y juristas independientes.

“Estaré en la marcha por la paz en Gaza. El mundo debe reaccionar ante la barbarie”, escribió Petro en su cuenta oficial de X, en referencia a los bombardeos israelíes que, según cifras de Naciones Unidas, han dejado más de 30.000 muertos desde octubre de 2023, incluyendo miles de civiles y menores de edad.

La participación del mandatario colombiano ha generado reacciones encontradas en el ámbito diplomático. Mientras sectores progresistas y defensores de derechos humanos celebran el gesto como un acto de coherencia ética, voceros de la comunidad judía en Colombia y representantes de partidos de oposición lo han calificado como una “intervención irresponsable” en asuntos judiciales internacionales.

El gobierno israelí no se ha pronunciado oficialmente sobre el anuncio de Petro, aunque en semanas anteriores ha acusado al presidente colombiano de “alinearse con regímenes hostiles” y de “difundir propaganda antisemita”, acusaciones que el mandatario ha rechazado categóricamente.

La marcha coincide con el inicio de la semana de alto nivel en la Asamblea General de la ONU, donde varios países —incluidos Francia, Reino Unido y Canadá— han reconocido formalmente al Estado de Palestina y han pedido investigaciones independientes sobre posibles crímenes de guerra en Gaza.

Petro ha sido uno de los líderes latinoamericanos más críticos frente a la ofensiva militar israelí, y ha solicitado en reiteradas ocasiones un alto el fuego inmediato, la liberación de rehenes y el despliegue de una misión humanitaria internacional en el enclave palestino.