El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia rechazó de manera categórica la posibilidad de que Estados Unidos retire la visa diplomática al presidente Gustavo Petro, en respuesta a sus recientes declaraciones sobre el conflicto en Gaza y su participación en una marcha internacional que exige el arresto del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
En un comunicado oficial, la Cancillería calificó cualquier intento de limitar el acceso del jefe de Estado colombiano a territorio estadounidense como “una medida arbitraria, contraria al derecho internacional y al principio de igualdad soberana entre los Estados”. El pronunciamiento se dio luego de que medios norteamericanos informaran sobre presuntas gestiones en el Congreso de EE. UU. para restringir el ingreso de Petro al país, en el marco de su visita a Naciones Unidas.
La Cancillería también propuso abrir un debate multilateral sobre la necesidad de trasladar la sede de la ONU a un país “neutral y no beligerante”, que garantice el libre acceso de todos los jefes de Estado sin condicionamientos políticos. “La sede actual, en Nueva York, no puede convertirse en un instrumento de presión diplomática. La ONU debe estar por encima de los intereses de cualquier potencia”, señala el documento.
El presidente Petro, quien ha mantenido una postura crítica frente a la ofensiva militar israelí en Gaza, participó este fin de semana en una marcha global que exige el procesamiento de Netanyahu ante la Corte Penal Internacional por presuntos crímenes de guerra. Su presencia en el acto ha generado tensiones con sectores del gobierno estadounidense y con representantes de la comunidad judía en Colombia.
Expertos en derecho internacional advierten que, como país anfitrión de la ONU, Estados Unidos está obligado por el Acuerdo de Sede de 1947 a permitir el ingreso de representantes oficiales de los Estados miembros, salvo en casos excepcionales de seguridad nacional. Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el caso.
