El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se reunirá próximamente con su homólogo ruso, Vladímir Putin, en Budapest, Hungría, con el objetivo de negociar una salida diplomática al conflicto en Ucrania. La declaración se produjo tras una conversación telefónica entre ambos mandatarios, que según Trump fue “larga y productiva”.
“Putin y yo nos reuniremos en un lugar acordado, Budapest, para ver si podemos poner fin a esta ignominiosa guerra entre Rusia y Ucrania”, escribió el presidente estadounidense en su red social Truth Social. Aunque no se ha fijado una fecha concreta para el encuentro, la Casa Blanca confirmó que una delegación encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio, sostendrá una reunión preparatoria con representantes rusos la próxima semana.
Esta será la segunda reunión entre Trump y Putin desde el inicio de su segundo mandato. El primer encuentro tuvo lugar en agosto pasado en Alaska, sin que se lograran avances sustanciales. La nueva cita busca reactivar el diálogo entre Moscú y Kiev, en un momento en que la guerra entra en su cuarto año y los esfuerzos multilaterales de mediación han mostrado escasos resultados.
El anuncio se produce un día antes de la visita oficial del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a Washington, donde se espera que aborde con Trump el estado del conflicto y las condiciones para una eventual negociación. La Casa Blanca no ha confirmado si Zelenski fue informado previamente sobre la reunión con Putin.
Desde Moscú, el asesor de política exterior del Kremlin, Yuri Ushakov, confirmó la disposición del presidente ruso a participar en el encuentro, aunque advirtió que cualquier avance dependerá de “garantías de seguridad y respeto a los intereses estratégicos de Rusia”.
Analistas internacionales han recibido el anuncio con cautela. Mientras algunos destacan el potencial simbólico de una reunión bilateral de alto nivel, otros advierten que sin la participación directa de Ucrania y sin compromisos verificables, el diálogo podría quedar en una declaración sin efectos concretos.
