El Gobierno de Estados Unidos confirmó la captura de dos sobrevivientes tras un operativo militar en el mar Caribe contra una embarcación semisumergible presuntamente vinculada al narcotráfico. El ataque, realizado por unidades del Comando Sur cerca de las costas de Venezuela y Puerto Rico, forma parte de la ofensiva regional impulsada por la administración del presidente Donald Trump contra redes criminales asociadas al régimen de Nicolás Maduro.
Según fuentes oficiales citadas por medios como The New York Times y Reuters, la embarcación fue detectada por radares estadounidenses y posteriormente interceptada por buques de guerra y aeronaves. Durante el operativo, se produjo un intercambio de disparos que dejó varios ocupantes muertos. Los dos sobrevivientes fueron rescatados por la Marina estadounidense, recibieron atención médica a bordo y se encuentran bajo custodia para ser procesados judicialmente.
El presidente Trump declaró que el objetivo era un “submarino construido específicamente para el transporte de grandes cantidades de drogas” y aseguró que esta acción representa un avance significativo en la campaña militar contra los carteles venezolanos. “Maduro sabe que es mejor no meterse con Estados Unidos”, afirmó el mandatario durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, en presencia del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
Este es el primer operativo de la ofensiva marítima en el que se reportan sobrevivientes, luego de que en ataques anteriores se registraran al menos 27 muertes sin capturas. El episodio ha reavivado el debate sobre el uso de fuerza letal en operaciones antinarcóticos y el estatus legal de los detenidos, quienes podrían enfrentar cargos federales por tráfico internacional de estupefacientes.
La operación fue realizada en coordinación con autoridades de Colombia y Panamá, en una zona del Caribe occidental considerada estratégica para el tránsito de drogas hacia Centroamérica y Estados Unidos. El Departamento de Defensa no ha revelado la identidad de los capturados ni detalles sobre el destino final de la embarcación.
Organizaciones de derechos humanos han solicitado garantías procesales para los sobrevivientes y transparencia en el manejo de las evidencias. Mientras tanto, el Gobierno venezolano no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el incidente, aunque en ocasiones anteriores ha calificado estas acciones como “provocaciones ilegales en aguas soberanas”.
