El Gobierno de Cuba encabezó un acto multitudinario en el barrio del Vedado, en La Habana, para expresar su respaldo al Ejecutivo venezolano ante lo que calificó como “crecientes presiones y amenazas” por parte de Estados Unidos. La concentración, que reunió a más de 50 mil personas según cifras oficiales, se desarrolló frente a la estatua ecuestre de Simón Bolívar y contó con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel y una delegación venezolana encabezada por el primer vicepresidente del Parlamento suramericano, Pedro Infante.
Durante el evento, Díaz-Canel reafirmó la alianza política entre Cuba y Venezuela, señalando que “quien se mete con Venezuela, se mete con Cuba”, en alusión al reciente despliegue de bombarderos estadounidenses B-52 en el Caribe. El mandatario cubano denunció lo que consideró una “militarización de la región” y llamó a la comunidad internacional a rechazar cualquier intento de intervención extranjera en América Latina.
Por su parte, Pedro Infante agradeció el respaldo del pueblo cubano y aseguró que Venezuela “cuenta con los medios para derrotar cualquier agresión”. El acto incluyó discursos, presentaciones culturales y consignas en defensa de la soberanía venezolana y la unidad latinoamericana.
La movilización se produce en un contexto de creciente tensión diplomática entre Caracas y Washington, luego de que el Gobierno de Nicolás Maduro denunciara presuntas maniobras de inteligencia por parte de la CIA, que según el Ejecutivo venezolano buscan “legitimar una operación de cambio de régimen”.
Desde Caracas, el presidente Maduro agradeció la “inmensa movilización de solidaridad, apoyo y cariño” del pueblo cubano, afirmando que “las dificultades y las acechanzas nos unen desde el corazón”.
El evento fue transmitido por medios estatales cubanos y forma parte de una serie de actividades organizadas por el Gobierno de la isla para reafirmar su respaldo al chavismo en medio de las tensiones geopolíticas en la región.
