El Tribunal Superior de Bogotá ha emitido un fallo que deja en libertad al expresidente Álvaro Uribe Vélez, absolviéndolo de los cargos de soborno en actuación penal y fraude procesal. La sentencia de segunda instancia también anuló la condena de 12 años de prisión que había sido impuesta en 2020 por la juez Sandra Liliana Heredia Aranda.
El magistrado Manuel Antonio Merchán, encargado de la revisión del caso, argumentó que la decisión de la primera instancia contenía serios errores en su argumentación y evidentes sesgos. En una extensa sentencia de 1.114 páginas, Merchán criticó la falta de coherencia y las deficiencias estructurales del fallo que previamente había condenado al exmandatario. Según Merchán, la jueza de primera instancia no aplicó adecuadamente el test de idoneidad y, además, la Fiscalía General no logró probar que Uribe Vélez hubiese sido el determinador de los presuntos sobornos a ex paramilitares para que declararan en contra del senador Iván Cepeda.
El tribunal subrayó que el testimonio clave de Juan Guillermo Monsalve, uno de los principales testigos en el caso, carecía de veracidad, lo que, en opinión de los magistrados, debió haber sido un factor determinante para desestimar las acusaciones. La sentencia, por tanto, concluyó que no existió evidencia suficiente para sostener los cargos de fraude procesal contra Uribe.
El fallo ha generado un amplio debate en la opinión pública, con partidarios de Uribe celebrando la absolución, mientras que sectores opositores cuestionan el pronunciamiento judicial. El caso, que ha sido uno de los más emblemáticos en la historia reciente de la política colombiana, continúa generando divisiones en el país.
